Una historia de ‘desformación’

Últimamente, con este timo de la crisis económica -y digo ‘timo’ porque, que yo sepa, no es la gente que trabaja la que hace que un país se arruine- se ha extendido eso de la ‘sobrecualificación’ como excusa para no contratar a personas formadas que, como es justo, esperan cobrar un sueldo de acuerdo a sus conocimientos y experiencia.