Las flechas amarillas y el Camino de Santiago

flechas amarillas

Señalización en el Camino / José Antonio Gil Martínez

No hacen falta brújulas ni mapas. Para hacer el Camino de Santiago basta con seguir las flechas amarillas

Ahora forman parte habitual de las rutas jacobeas, pero no siempre fue así. El empleo de flechas amarillas para indicar la dirección a seguir en el Camino de Santiago fue idea del sacerdote Elías Valiña Sampedro quien, por iniciativa propia, decidió marcar así la ruta en el año 1984.

¿Por qué hay flechas amarillas en el Camino de Santiago?

El popularmente conocido como “o cura de O Cebreiro”, Elías Valiña Sampedro, fue el promotor de la flecha amarilla y uno de los impulsores más importantes del Camino de Santiago. Suya fue la idea de señalizar el Camino Francés, desde la frontera pirenaica hasta Santiago de Compostela, con una flecha amarilla.

Emprendió la señalización del Camino en 1984 y en algunos tramos recibió la ayuda de algunas asociaciones jacobeas. También fue iniciativa suya limpiar y recuperar senderos, establecer puntos kilométricos y acondicionar mejor la ruta, convirtiéndose en la parte más segura y mejor señalizada del Camino de Santiago.

Sobre la elección del color amarillo, no hay ninguna reseña histórica o legendaria. Simplemente se decidió aprovechar el sobrante de pintura de las obras en las carreteras cercanas a la ruta. Por otro lado, también era el color que ya se empleaba en señalizaciones de montaña en Francia, y es posible que Elías Valiña Sampedro encontrara allí la inspiración cuando decidió comenzar este camino para la recuperación de la ruta jacobea.

La viera o concha como antecesora de las flechas

La flecha y la concha son los únicos símbolos oficiales del Camino de Santiago. En Consejo Jacobeo también ha establecido que estos estén presentes en cada cruce de forma obligatoria y, de forma recomendable, cada 2 km.

La viera es además un símbolo mucho más antiguo que ya identificaba a los peregrinos medievales. Su vinculación al Camino de Santiago aparece reflejada en el Codex Calixtinus del siglo XII. En dicho texto se hace referencia a la concha. La vieira se consideraba un molusco muy preciado y su concha se transformó en todo un símbolo empleado como premio para quienes concluían el Camino. Como prueba de haber completado el peregrinaje, la compra de estas conchas se prohibió en cualquier lugar fuera de Santiago de Compostela.

 

 

El Ilustrador

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.