Condenado por intento de asesinato con “maldad de lujo”

intento de asesinato

Tribunal Superior de Justicia de Canarias

Un vecino de Icod de los Vinos condenado por intento de asesinato a su mujer tras asestarle tres puñaladas

La Justicia ha confirmado la condena a 18 años de prisión para un vecino del municipio tinerfeño de Icod de los Vinos que intentó asesinar a su esposa. La condena por intento de asesinato dictada el pasado mes de noviembre ha sido confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC). Queda así desestimado el recurso presentado en su momento por el condenado.

Intento de asesinato con el agravante de ensañamiento

El 11 de marzo de 2020, el condenado asestó a la víctima tres puñaladas, la última de ellas en el cuello. Antes de degollarla, se hizo con las claves de sus cuentas bancarias para luego dejarla moribunda. Con posterioridad, vació todas las cuentas de la víctima.

La Justicia ha calificado la tercera de las puñaladas como “maldad de lujo”. Insiste en que el ensañamiento mostrado en esta acción no estaba justificada ni con el fin que perseguía el condenado.

Al respecto, la Sala de lo Penal de TSJC ha determinado que dicha puñalada “no se identifica necesariamente con el número o repetición de golpes, sino en su innecesariedad para el fin buscado, que fue el de acabar con la vida de la mujer por simples celos, de tan cruel manera”.

El condenado por intento de asesinato tenía antecedentes por maltrato habitual

Una hora antes de la agresión que podría haberle causado la muerte, la víctima sostuvo una discusión con su agresor, a quien informó de que quería terminar con la relación. Con posterioridad este entró en el baño con un cuchillo y le asestó tres puñaladas a la víctima mientras esta se encontraba sentada en el inodoro.

La mujer no tuvo forma de defenderse ante la violencia del ataque. Inicialmente recibió dos puñaladas en el abdomen y finalmente un corte de lado a lado del cuello, con la intención de degollarla. Asimismo, tuvo que escuchar las amenazas telefónicas en relación a un hijo de la pareja que se encontraba en el colegio. El agresor llegó a asegurar que si este regresaba a casa “tendría que matarlo”.

Aunque fue una de las escenas más violentas vividas hasta el momento, el agresor ya tenía antecedentes: abandono de familia, maltrato habitual y amenazas en el ámbito de violencia sobre la mujer.

Además de la condena penal se le ha impuesto la prohibición de acercarse a la víctima por un tiempo superior a 10 años de la pena impuesta, una indemnización de 40.000 euros a esta y a su hija y un pago de mínimo 87.967 euros al Servicio Canario de Salud por el tratamiento prestado a la víctima tras la agresión.

 

 

El Ilustrador

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