Villa Verdi

El estudio de VerdiArte, música y fantasmas.

Una de las villas más famosas de la pequeña población de Villanova sull’Arda, en la provincia italiana de Piacenza, pertenece a los descendientes del gran compositor Giuseppe Verdi. El autor de La Traviata vivió aquí con su esposa, la cantante de ópera Giuseppina Strepponi, inmerso en un exótico jardín y envuelto por el lujo y la elegancia de las familias pudientes de la época.

La casa, que en la actualidad se puede visitar, no solo resulta atractiva por su arquitectura, su entorno o su exquisita decoración interior. Hay una parte de su historia estrechamente vinculada a quienes habitaron en ella y a la intensa relación que pareció establecerse entre la casa y sus moradores. Algo inexplicable que ha sobrevivido a siglos de historia y que ha dado pie a numerosas leyendas acerca de apariciones, desapariciones y otros sucesos paranormales.El fantasma de la Villa Verdi

Probablemente uno de los más populares es el que se produjo el 31 de octubre de durante una visita a la casa del escritor Alonso Ibarrola y la fotógrafa Blanca Berlín, que trabajaban en un reportaje sobre Giuseppe Verdi con motivo del centenario de su muerte. Durante la visita, en la que únicamente iban acompañados por una guía, se tomó una polémica fotografía que fue objeto de estudio de expertos en óptica y fotografía que, a día de hoy, tal como recuerda el propio Ibarrola en su blog, aún no ha sido resuelto.

‘El fantasma de la Villa Verdi’, como fue conocido el caso, se paseó por numerosos platós de televisión y fue noticia dentro y fuera de Italia sin que la familia propietaria de la casa se pronunciara nunca sobre la identidad del supuesto espectro. En las cuatro diapositivas que el periodista guarda actualmente en una caja fuerte, se puede observar la figura de una persona sonriente que posa de pie junto a un piano en el estudio de Verdi. Los análisis a los que fue sometida la imagen demuestran que no hubo sobreimpresión de imágenes, que la figura permanece inmóvil -no se trata de alguien que pasó corriendo por delante del objetivo- y que tampoco existen rastros de velado o sobreexposición.

Por todos estos motivos y por los misterios que ya arrastraba la casa, ‘El fantasma de la Villa Verdi’ sigue siendo un enigma, aunque los más escépticos -haya o no pruebas fehacientes- siguen defendiendo que se trata de un montaje.

 

 

 

 

El Ilustrador

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