Viaje a Nerja.4/5

RondaValeriano Pérez

Martes, 3 de noviembre de 2009. Ayer habíamos apalabrado un coche para hoy y mañana y lo hicimos con “Autos Bahía” de Almuñécar que nos ofrecía mejores condiciones, pero que al final nos salió rana pues lo trajeron tarde, a las once de la mañana, y con el elevalunas estropeado.

Pero esto lo sabríamos al regreso de nuestro viaje de Ronda, motivo por el cual, durante ese trayecto pasé más frío que el perro de un ciego. Pero en fin, ignorante de esa eventualidad, con la ayuda de mi útil GPS enfilamos la autovía A7 y sin entrar en Málaga pasamos a la A357 que luego se malea y siempre por carreteras de segundo orden que cruzan el agradecido paisaje malagueño, llegamos sin contratiempos a Ronda. Son las 13.40 y buscado acomodo para el “Skoda” (que se queda con la ventanilla abierta) nos vamos a pasear y reconocer esta bella ciudad.

Ronda está en una cuenca rodeada de montañas de gran continuidad y mediana altitud que le dan carácter de inaccesible. Es una antigua ciudad española que conserva reliquias del arte rupestre andaluz como la Cueva de la Pileta y monumentos megalíticos (el Dolmen del Chopo). Se sitúa en la serranía de Ronda, comarca montañosa a caballo entre  Málaga y Cádiz con dos grandes valle de los ríos Guadiaro y Genal. La ciudad tuvo un gran valor estratégico en los periodos romano y árabe. Pero la imagen romántica de la ciudad se forjaría en el siglo XIX con el bandolerismo y la tauromaquia que causaría profunda impresión en insignes viajeros, convirtiéndola así en símbolos de cultura y tradición. La unión de estos dos temas ha dado lugar a una mitología popular, a la creación de héroes cercanos, en leyendas que han oscilado desde el contrabandista, el ladrón o el salteador de caminos hasta el mito del buen ladrón, el galán o el guerrillero, el hombre valiente por excelencia

La Real Maestranza de Caballería de Ronda construyó en 1785 una monumental plaza de toros inaugurada con un festejo en el que actuó, el rondeño Pedro Romero, precursor del toreo moderno y profesor de la escuela de tauromaquia de Sevilla y el torero sevillano Pepe Hillo. Levantada en piedra arenisca, destacan la nobleza arquitectónica de su traza y su doble galería de arcadas de columnas toscanas que cubre los tendidos. Es bien de Interés Cultural del Patrimonio Histórico Español. Desde 1954 y por iniciativa de otros dos toreros legendarios de Ronda, Cayetano y Antonio Ordóñez, se celebra a principios de septiembre, el acontecimiento taurino del año: Sus famosas corridas Goyescas.

Ronda está enclavada en lo alto de un “tajo” de más de 100 metros de profundidad formado por el río Guadalevin y que divide la ciudad en dos. Sobre este tajo se construyó un puente a gran altura en 1787. Se conoce como “Puente Nuevo” y es el símbolo universal de la ciudad que permite pasar de una ribera a otra, de un ámbito de la ciudad a otro, de un mundo a otro y debemos apreciar su verdadera dimensión arquitectónica y el extraordinario medio natural que lo envuelve. Con anterioridad al siglo XVII el acceso a Ronda era mediante un puente de origen medieval reconstruido en numerosas ocasiones por los daños ocasionados por las crecidas del río. Este puente comunicaba los arrabales y la medina musulmana a través del Camino de la Puente.

En nuestro grato paseo rondeño tropezamos con un lugareño que se viste a la antigua usanza de los bandoleros rondeños, porta una gran “faca” y arcabuz y monta un negro caballo con los arreos de la época. Lo vemos delante de la plaza, cerca de un amenazador toro de bronce.

Y la ciudad rinde homenaje con un monumento a Blas Infante, político y escritor español, autor del “Ideal Andaluz” y Padre de la Patria Andaluza el cual celebró en esta ciudad una asamblea regionalista y que fuera fusilado por las tropas insurrectas, cerca de Sevilla, en 1936. El almuerzo lo hacemos sentados en una terraza en una concurrida calle peatonal y pidiendo aquellas “delicadezas” que más nos apetecían  por lo que nos resultó agradable y fue sorprendentemente económico.

Después recorremos el monumental casco antiguo que aparece limpio y grato con la única pega de que para visitar todos los museos o edificios interesantes era necesario pagar una entrada y no precisamente barata.  Menos mal que las históricas fachadas y los puentes (el viejo y el árabe, además del nuevo) están al paso así como sus muchas figuras de bronce. Una de ellas representa a una gitana vieja que aparece sentada con una guitarra en sus manos y una placa que reza “Nadie ha podido cantar como Aniya, la gitana: Lloraba por soleá” Está dedicada a Ana Amaya.

Una vez llenas nuestras retinas del magnifico paisaje urbano de esta ciudad encantada y encantadora (Ronda nos entusiasmó y no defraudó la fama que le precedía) debemos dejarla, puesto que las tardes ya son cortas y no queremos conducir de noche por carreteras desconocidas.

El regreso también resultóplacentero y cómodo gracias al artefacto que traemos y que nos saca del complicado tráfico urbano de Málaga en el que, inconscientemente nos metimos y a las 19 estamos en Nerja. Tan pronto llegamos llamamos a la agencia de coches quien nos facilita otro, de buena apariencia y maniobrabilidad pero que también tendría su pega: el mechero no funcionaría y el GPS no se iría cargando. Pero eso lo sabríamos mañana, ya en Córdoba, para desesperación nuestra.

Pero en fin porque preocuparnos ahora de lo de mañana. Bajamos a por la cena y luego dimos otra larga caminata por el enlosetado paseo que discurre por la margen izquierda del exhausto río Chillar y que concluye en la rotonda donde está el monumento del Rapto de Europa que hizo Aurelio Teno, con motivo de la adhesión de España a la CEE. Es un extraño conjunto monumental modernista al que, por más que miro, no puedo encontrar parecido con el famoso cuadro de Tiziano. Según la mitología griega, un día en que la bella Europa, hija del rey fenicio de Tiro, se  hallaba juntando flores a orillas del mar, fue vista por el dios Zeus quién se enamoró de ella y presentándose con la forma  de un hermoso toro de color castaño la convenció para que montara sobre su lomo. Cuando lo hizo salió corriendo sobre los océanos hasta la isla de Creta. Minos y Radamantis fueron hijos de Zeus y Europa.

 

CórdobaMiércoles, 4 de noviembre de 2009.  Y hoy vamos a hacer una visita a la sultana Córdoba para lo cual desayunamos temprano y a las 8.10 ya estábamos en la carretera. Haremos en principio igual recorrido que ayer, pasando por Vélez (valle en árabe) para coger la circunvalación de Málaga y cambiar a la autopista A45, que pasa cerca de Antequera. Poco más adelante la autopista se convierte en la nacional N331 un largo trecho hasta que, por Benamejí, recupera su trazado de autovía.

Pasamos por Lucena, la denominada Erisana en la época romana y Alixena en el periodo musulmán, la misma que constituyo un burgo judío en el medioevo y que posee alineadas extensiones de olivos, así como de cereales y vides. Después vendrían Cabra, Montilla y Moriles.

A las 10.45 llegamos a Córdoba ciudad de 325000 hab. situada a orillas del río Guadalquivir y sobre el cual tiene un bello puente de 16 arcos (romano en su origen luego reconstruido por los musulmanes) que une el centro de la ciudad con el Campo de la Verdad, al otro lado del río. Patria del gran filósofo Séneca, preceptor de Nerón; de Lucano, poeta sobrino de Séneca al que Nerón obligara a suicidarse como a su tío; de loa árabes Averroes y Maimónídes; de Gonzalo de Córdoba (El Gran Capitán) y de Julio Romero de Torres (el que pintó a la mujer morena).

Logramos aparcar el coche muy cerca del centro histórico y armados con un mapa nos dedicamos a recorrerlo, dirigiendo nuestros pasos hacia la Mezquita que al mismo tiempo es la Iglesia Catedral diocesana. Pero de esta singular simbiosis, lo más impresionante es, sin duda, la Mezquita que fue construida entre los siglos VIII y X, sobre la base de un templo romano que fuera luego una iglesia visigoda. Esta mezquita fue considerada como uno de los templos musulmanes más grandes y bellos de Europa, antes de su conversión en iglesia cristiana en 1236. Este impresionante recinto no solo tenia finalidad religiosa, sino social, cultural y política. Lo inicia Abderraman I, inspirado en la Mezquita de Damasco y lo finaliza Almanzor, ese célebre caudillo árabe-español. Su rico y original ornamentación interior sorprende y  asombra tanto a musulmanes como a cristianos y en el recorrido vemos muchos árabes señalando detalles y adornos que, para ellos, tienen un gran significado pleno de simbolismos pues en su mayor parte son versículos del Corán. Los arcos superpuestos, la alternancia de ladrillo y piedra (rojo y beig), sus flamígeras columnas, logran un conjunto de impresionante belleza  que difícilmente pasa inadvertido al visitante, ya sea creyente o pagano.

Recorremos todo el recinto deteniéndonos también en la capilla mayor, con su retablo y el coro que se cubre con bóveda inspirada en la capilla Sextina para admirar luego las distintas capillas y el tesoro catedralicio. Aquí se logra entender mejor el significado de la expresión “Alianza de las Civilizaciones” y cuando creemos que hemos captado la base de la espiritualidad del lugar, lo abandonamos hondamente impresionados.

Y ya es hora de almorzar y pretendemos hacerlo en el Churrasco, un restaurante que nos habían recomendado y que se encuentra en el barrio de la Judería, pero primero haremos un breve recorrido por la ciudad siguiendo el rastro de romanos, árabes, judíos y cristianos. Salimos pues por la Puerta del Puente y cruzando el puente romano que se mira en el Guadalquivir, salimos por La Torre de Calahorra para volver a cruzarlo por el Puente de San Rafael y pasar cerca del Alcázar Viejo y la Sinagoga, para adentrarnos después en la Judería. Vamos por un entramado de estrechas calles de hermosos patios y por fin localizamos el restaurante que ciertamente está presentable y puede que hasta tenga una buena cocina pero la verdad es que me decepcionó o quizás sea que no tuvimos el acierto de elegir los platos adecuados.

A las 16 horas decimos adiós a Córdoba y es cuando nos dimos cuenta del fallo del mechero del coche por lo que el GPS se quedó sin batería y hemos de buscar la salida y la carretera de Málaga a base de preguntar. Tras algunos titubeos encaramos la deseada autovía y ya mas relajados nos apetece hacer una parada en Antequera tras dos hora de camino. Antequera con sus 800 km2 es el municipio más grande de Málaga y se halla en el centro geográfico de la comunidad, entre la alta y baja Andalucía, entre Granada y Sevilla. Habitada desde la edad de bronce, aquí hubo asentamientos de íberos, tartesios, fenicios y cartagineses.

Luego llegaron los romanos y posteriormente los árabes, quienes le pusieron el nombre de Medina Antecaria, que significa antigua y Julio aprovecha para contarme el chiste de aquel que pregunta a un jubilado por Antequera y éste le contesta que peón albañil, hasta que se retiró. La ciudad tiene 45000 hab. y está declarada conjunto histórico artístico.

Paseamos un rato para estirar las piernas y entramos en un bar para tomar un “málaga virgen” y ver aquí una curiosa variante de un juego del dominó, pues cogen solo seis fichas c/u y hacen descansar cuatro. Sin ningún contratiempo llegamos a la carretera de circunvalación de Málaga y enfilamos la dirección de Motril-Granada para llegar al hotel  de Nerja a las 19 horas, buena hora para el necesario aseo, la cena y el postrer y relajante paseo por las inmediaciones de la iluminada playa.

 

 

 

Valeriano Pérez

 

 

 

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