Vetusta Morla se fue de teatros

Vetusta MorlaLuisen Ramos

El grupo madrileño cerró su gira de teatros en el Teatro Alcalá con un lleno absoluto y una puesta en escena que cumplió con mucho las expectativas.

Volvían a casa, y no hacía 3 meses de sus 5 conciertos en La Riviera el pasado diciembre. Aún así, agotaron entradas de nuevo para la presentación de su disco Mapas, pero en formato acústico. Esta pequeña gira de teatros llegó el pasado 5 de marzo a su fin, para dar paso al salto internacional en conciertos que les llevarán a Londres, Estados Unidos y Méjico, antes de volver a actuar en nuestro país.

Ahora mismo están en un momento de gracia. Cada vez convencen más, incluso a los reticentes que tenían desde su primer disco, la experiencia que van cogiendo les va dando matices de grupo grande, y tienen más tirón.

¿Cómo enfrentarte a un público que debería saciado después de llenar 5 fechas en la misma ciudad ? Esto es algo que Pucho en medio del concierto comentaba y daba la solución. Lo que nos ofrece el grupo son unas interpretaciones más íntimas de esas canciones que ya forman parte del repertorio musical actual. Por ejemplo, comenzaron con Pequeño desastre animal en la que Pucho junto con Guillermo Galván a la guitarra, y sin ninguna amplificación arrancaban los primeros aplausos de las 1.500 personas.

Y ahí no se quedó la cosa. En ese momento, uno puede pensar que va a ser un concierto acústico como tal, y sí, puedes también esperar que en un momento dado, enchufen las guitarras eléctricas y aquello se anime. Plantear el concierto de esta manera, te serviría para contentar a la gente que sólo desea ver a su grupo, porque les gusta, y sólo con el mero hecho de escuchar sus canciones en directo les dejaría saciados. Pero si realmente quieres llevarte también a la gente que ya te conoce, que te ha visto muchas veces desde que empezaste, tienes que ganártelos.

Había instrumentos que normalmente no tienen tanto protagonismo, como el xilófono o el armonio, que junto con los juegos de luces, consiguieron una atmósfera distinta, dentro de lo que es Vetusta Morla, pero le dieron un nuevo color a sus canciones, haciendo que todo el mundo, además de disfrutar, se sorprendiera con el concierto. El fiel bidón de obra que llevan en su gira “grande” también estuvo presente y de nuevo tuvo su protagonismo.

Algunas de esas “reinterpretaciones” fueron En el río, Baldosas Amarillas, Autocrítica, Mapas, El hombre del saco, Rey Sol … prácticamente toda su discografía. Y para terminar, una psicodélica La Cuadratura del Círculo consiguió llegar la noche al clímax, versión que se alargaba más allá de los cinco minutos, con un momento que se rozaba el noise-pop, distorsiones de guitarra y pedal, mientras los miembros del grupo se retiraban para volver segundos después e incorporarse al apoteósico final. Un final quizá difícil de disfrutar plenamente por la parte más “casual” del público, pero realmente trabajado y cuidado.

Pucho, como siempre, reivindicativo con la sociedad, hizo comentarios acerca de los incidentes en Valencia con los estudiantes y comentó: “Preferimos dar hostias a un bidón que a un adolescente”. También hizo hincapié en lo difícil que es llevar a cabo una mini-gira dentro de otra más grande. Tener que preparar dos repertorios diferentes a la hora de los ensayos es difícil y es donde se el público debe notar el trabajo que realizan día a día los músicos.

Por eso, fue una autentica delicia y un disfrute para los oídos de todos los que tuvieron la suerte de asistir a alguno de los pocos conciertos que formaron esta gira. Solo lo podrían mejorar sacando un DVD para todas las personas que no pudieron disfrutarlos.

 

 

Luisen Ramos

@Luisen

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