Alianza contra los vertidos incontrolados en el polígono de Güímar

Vertidos en el polígono de Güímar

Polígono Industrial de Güímar

Sí se puede e Izquierda Unida luchan juntos contra “el mayor atentado medioambiental realizado al litoral tinerfeño”

El problema de los vertidos incontrolados en el polígono de Güímar ha sido presentado por Sí se puede e Izquierda Unida Canarias en forma de denuncia formal ante la Fiscalía de Medio Ambiente. Concejales de estas dos formaciones políticas en los Ayuntamientos de Candelaria, Arafo y Güímar (Valle de Güímar), han traslado sus quejas ante el Ministerio Público, presentándose como acusación popular.

Se pretende así aportar la máxima colaboración de estas organizaciones políticas con la labor del Ministerio Fiscal en la lucha por la exigencia de legalidad en un caso ante el que la ciudadanía canaria ha expresado una enorme sensibilidad.

El polígono de Güímar lleva décadas vertiendo al mar aguas sin ningún tipo de depuración

Las actuaciones que en estos momentos se están investigando en el Juzgado de Güímar se iniciaron a raíz de una denuncia presentada hace casi un año ante la Fiscalía de Medio Ambiente por Sí se puede e Izquierda Unida Canaria, donde se exponía la caótica situación que se vivía en el Polígono Industrial de Güímar con relación al tratamiento de las aguas residuales. Estas organizaciones denunciaban que se llevaba varias décadas vertiendo al mar las aguas industriales sin ningún tipo de depuración, a pesar de que estas aguas contienen componentes altamente contaminantes derivados de su utilización en procesos industriales con componentes tóxicos de todo tipo.

Los informes que se han ido presentando durante los últimos años demuestran que los niveles de contaminación duplican, triplican o cuadruplican y más los valores de referencia establecidos en la normativa, de forma que se incumplen también los valores referidos a los metales pesados, otro factor que refleja la gravedad de la situación el polígono de Güímar.

En su reciente denuncia, Izquierda Unida y Sí se puede llaman la atención sobre el hecho de que estos vertidos contaron de manera incomprensible con una autorización de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias por Resoluciones desde 1998. Una autorización que no debió otorgarse por la carencia de estación depuradora y las características de estas aguas, que proceden de procesos industriales y materiales altamente contaminantes, entre ellos, metales pesados.

 

 

El Ilustrador

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