Una triple explosión provocó la pérdida del motor izquierdo

El avión de Iberia que tuvo que regresar al aeropuerto de Los Rodeos había sufrido una triple explosión en uno de los motores que provocó una llamarada de más de 15 metros, visible desde el exterior.

El primer incidente se detectó en la maniobra de despegue, cuando los pilotos comenzaban la carrera del avión. Una primera explosión los alertó, creyendo que se trataba de un problema con la rueda del morro. Los mecánicos de tierra revisaron en aparato sin detectar nada extraño y se hicieron las pruebas pertinentes en tierra, simulando la potencia para la maniobra de despegue y comprobando que el comportamiento de la aeronave era normal. Los pilotos decidieron entonces que podían iniciar el vuelo hacia Madrid sin ningún otro incidente. Sin embargo tras el despegue y a unos 300 pies de altura, una triple explosión deshabilitó el motor izquierdo del Airbus A-321, provocando una llamarada de más de 15 metros desde el motor hacia la cola que fue visible desde el exterior. Los servicios de emergencia del aeropuerto fueron inmediatamente alertados del incidente y los pilotos se dispusieron a regresar al aeropuerto de partida, donde  ya se había puesto en marcha el protocolo oportuno. La maniobra de aterrizaje fue impecable a pesar de las dificultades que entrañaba ya que el avión debía de tomar tierra con la misma cantidad de combustible que en la partida puesto que los modelos Airbus A-321 no tienen la opción de eliminar fuel durante el vuelo.
Salvo alguna crisis de ansiedad que fue atendida en el propio aeropuerto por el personal sanitario, ninguno de los 132 pasajeros que viajaban a bordo sufrió daños, aunque sí reconocían que había sido una experiencia “muy desagradable”. Los pasajeros fueron recolocados en vuelos sucesivos hacia Madrid.
 
 
 

{backbutton}

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.