Una epidemia de risa

SonrisasDe entre las ‘enfermedades’ contagiosas más inusuales habría que destacar el curioso caso de la ‘epidemia de risa’ que se desató en la antigua Tanganica y que duró más de un año.

Los ataques de risa y la risa contagiosa nunca habían tenido hasta entonces un significado tan al pie de la letra. Nadie podía prever aquel 30 de enero de 1962 que la risas de tres colegialas de Kashasha, una pequeña localidad de lo que fuera Tanganica –ahora parte de Tanzania-, fueran a tener tanto alcance.

Al parecer, una broma muy graciosa desató las carcajadas de las tres colegialas y esta tuvo efectos inmediatos: el incidente provocó una oleada de risas que se iba contagiando de compañero en compañero, a otras aulas, a otros profesores, a otros vecinos de la localidad… Nadie podía parar de reír. De los 159 alumnos de la escuela, casi un centenar se habían visto afectados por el ‘síndrome de la risa’, lo que obligó al cierre temporal de la escuela ante la imposibilidad de dar clase.

Entre el 18 de marzo y el 21 de mayo de 1962 la escuela de Kashasha cerró sus puertas a la espera de que los alumnos se recuperaran de estos ataques que podían durar de apenas unos minutos a varias horas y que se repetían hasta cuatro veces al día durante períodos de alrededor de dos semanas. Pero la ‘cuarentena’ en el colegio no fue suficiente: cuando se retomaron las clases, la epidemia de risa aún no había sido extinguida y, aunque ya eran menos los afectados, hubo que volver a echar el candado.

La risa –que, afortunadamente no provocó ninguna muerte- dejaba exhaustos a quienes la padecían y además era altamente contagiosa. Tanto es así que llegó hasta la población vecina de Nshamba, en la que otra 217 personas padecieron sus efectos. A carcajada limpia, el brote llegó también hasta Ramasheyne y posteriormente hasta Kanyangereka, y así sucesivamente hasta contagiar a un millar de personas de las localidades cercanas al foco de la epidemia. En total, 14 escuelas tuvieron que cancelar las clases porque los niños –y muchos de los adultos- no podían parar de reír y los poblados afectados fueron puestos en cuarentena para que no hubiera contacto entre afectados y no afectados, por temor a no poder controlar la extensión de la risa.

Finalmente, en junio de 1964 se dio por extinguida la epidemia, que según fechas aproximadas habría durado más de un año.

Pero ésta no es la única forma de ‘histeria colectiva’ que ha afectado a la Humanidad. También en Europa se vivió algo parecido entre allá por el 1518, con una plaga nada más y nada menos que de baile. ‘Enfermedades’ curiosas a los que los expertos no consiguieron dar una explicación.

 

 

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