Una decoración de muerte

Capilla de KostniceLa capilla de Kostnice es un impresionante osario integrado en la arquitectura del lugar.

En 1142 se fundó el monasterio cisterciense de Sedlec, al este de Praga, y junto a él su cementerio, que cobró especial importancia un siglo después, cuando el abad Jindrich regresó desde Jerusalén con un puñado de tierra para esparcirla en esos terrenos, algo que, según los creyentes de la época, hacía que los muertos estuvieran un poco más cerca del cielo.

Por ésta época se fundó también el que, debido a las plagas y a las constantes guerras en la zona, estuvo bien surtido durante mucho tiempo. Además, el monasterio fue quemado por las fuerzas husitas a mediados del siglo XV y más de medio millar de monjes cistercienses fallecieron en el lugar.

A principios del siglo XVI a uno de los monjes se le ocurrió reorganizar la distribución del osario y se fundó entonces la capilla de Kostnice que, según estimaciones, cuenta con alrededor de 40.000 restos humanos. Se trata de una capilla gótica de arquitectura defectuosa y, al igual que la Torre de Pisa, sufre una inclinación hacia un lado. Pero lo más característico del lugar no es su apariencia externa sino la decoración de su interior, realizada prácticamente en su totalidad con restos óseos. Bóvedas, cruces, cálices e incluso una enorme lámpara de araña han sido fabricados con huesos. La actual decoración es obra de František Rint, un tallista de madera que en 1870 fue contratado para poner en orden los huesos que habían sido apilados en forma de pirámide y que, según los creyentes, esperaban la Resurrección.

El resultado es un lugar hermoso y escalofriante que se sumerge en lo más artístico de la muerte.

 

 

 

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