Un vampiro que te visita en sueños

Peter PlogojowitzEl informe sobre Peter Plogojowitz es uno de los más conocidos en la upirología.

En 1725, la repentina muerte de diez personas en la localidad austro-húngara de Kisolova levantó las alarmas entre los ciudadanos. Mientras agonizaban tras haber contraído una extraña enfermedad, declararon haber recibido la visita nocturna de un vecino, Peter Plogojowitz, fallecido hacía diez días.

Estas nueve personas –jóvenes y ancianas- murieron en un plazo aproximado de 24 horas sin que se determinara las causas exactas de su fallecimiento. Pero el hecho de que todas ellas se hubieran referido a Peter Plogojowitz hizo que se abriera una investigación al respecto.

El caso se le encargó al Oficial Imperial Frombald que, tras entrevistarse con la viuda del principal sospechoso –aunque estuviera muerto- se quedó sorprendido al escuchar que éste había aparecido por su casa días después de su fallecimiento para pedirle unos zapatos.

Ante la presión de los ciudadanos de Kisolova y la amenaza de abandonar para siempre sus hogares –pues sentían la presencia cercana de algo maligno- Frombald ordenó que el cuerpo de Plogojowitz fuera exhumado para comprobar si en éste se daban algunos de los síntomas que, según las creencias de la época, compartían todos los vampiros: un cuerpo que no se corrompe, pelos y uñas que crecen con normalidad y piel intacta.

Cuando abrieron el ataúd, nadie pudo contener su sorpresa. Según el informe de Frombald, el cadáver había mutado su arrugada piel por una nueva, se le habían caído las uñas, el pelo y la barba, pero en su lugar había crecido una nueva y, lo más sorprendente de todo, tenía restos de sangre fresca en la comisura de los labios. Los aldeanos, furiosos, no dudaron en hacerse con una estaca y atravesar el corazón del presunto vampiro para evitar que volviera a asaltar a indefensos vecinos durante sus sueños.

 

 

El Ilustrador

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