Un lugar en el mundo: Oradour-sur-Glane, el pueblo devastado por los nazis

OradourEste enclave del centro de Francia, se mantuvo prácticamente intacto durante toda la II Guerra Mundial. Controlado por los nazis desde que la Wehrmacht ocupara parte de territorio francés instaurando el Régimen de Vichy, en 1942, su población había vivido al margen de los enfrentamientos entre los invasores y la resistencia. Pero el 10 de junio de 1944 pasaría a convertirse en un pueblo fantasma.

No existen documentos en los que se refleje que los habitantes de Oradour-sur-Glane tuvieran contacto con las fuerzas de la resistencia o incluso que estuvieran ayudando a los comunistas. Lo que es cierto es que cuando las fuerzas aliadas empezaron a lanzar sus ataques contra los territorios franceses ocupados por los nazis, la Resistencia francesa también aumentó su actividad en la zona dificultando, entre otras cosas, la llegada de las SS a Normandía.

Al parecer, dos civiles franceses denunciaron a las fuerzas alemanas que los habitantes de Oradour-sur-Glane ya estaban celebrando la victoria de los aliados, una denuncia que nunca llegó a ser confirmada. Esto, unido al hecho de que uno de los oficiales alemanes había desaparecido -y se barajaba la posibilidad de que hubiera sido retenido por los maquis del lugar- desataron la ira de las SS, que no tardaron en poner en marcha su plan de venganza.

En la mañana del 10 de junio de 1944, un batallón de las SS llegaba al pueblo y congregaba a todos los habitantes en la plaza. Las mujeres y los niños fueron trasladados a la Iglesia. Los hombres fueron fusilados allí mismo. Más tarde, los nazis incendiaron la Iglesia. Únicamente una mujer y cinco hombre lograron sobrevivir a la masacre, pero otras 642 personas fueron asesinadas a manos de las SS.

Las ruinas del antiguo pueblo se mantienen intactas desde los trágicos acontecimientos de ese 10 de junio. En 1992 se creó un centro de documentación y memoria con el fin de que las atrocidades de la guerra no se olvidaran con el paso del tiempo. Un túnel subterráneo conecta el Centro de Memoria con las ruinas del pueblo, que conserva el mismo aspecto que el día de la masacre. Únicamente se han trasladado al museo algunos objetos delicados y las cenizas al cementerio. Pero la imagen desoladora de aquella mañana se ha quedado detenida en el tiempo, como la propia historia de Oradour-sur-Glane.

www.oradour.org

 

 

 

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