Un año de triunfos para el deporte español

La consecución de la Eurocopa de Austria y Suiza en 2008 por parte de la selección española de fútbol fue el hito que faltaba para confirmar que el deporte español cuenta en la actualidad con una generación de deportistas ganadores. A las puertas del final de la Copa Confederaciones, habrá que ver si continúa la buena racha. 

 

En la escalada de victorias de los deportistas españoles retrocedemos hasta la Eurocopa. Ese título continental, forjado fundamentalmente por jugadores jóvenes y talentosos dirigidos por un entrenador veterano y experimentado, ha servido para ocupar, definitivamente, uno de los puestos de honor en el deporte mundial. Porque hasta ese momento faltaba un triunfo en fútbol, en el deporte más mediático y que cuenta con más aficionados en el mundo. Sin embargo, y sin dejar de tener en cuenta el reconocido éxito, el triunfo en la Eurocopa es considerado en España como un anticipo de lo que puede ser la coronación como campeones del mundo en el próximo Mundial de Sudáfrica.

 

Entre medias está la Copa Confederaciones, una antesala que se celebra un año antes de cada Campeonato del Mundo en el país anfitrión. España tiene la posibilidad de vengar mañana ante Estados Unidos, en la primera semifinal, la derrota sufrida por los chicos del baloncesto en la final de los Juegos Olímpicos de Pekín, un duelo que fue considerado por muchos el mejor partido de la historia del baloncesto, y que hizo que el logro de una medalla de plata ante los que siempre han sido los mejores del mundo se sintiera como una terrible derrota. Nadie podía pensar que España pudiera discutirle a Estados Unidos su trono, pero esta nueva generación de jóvenes deportistas ganadores, que logró el Mundial en 2006 y fue subcampeona de Europa en 2007, y cuyo líder, Pau Gasol, ha sido el primer español que ha conseguido un título de la NBA, no conoce la historia de fracasos.

 

En el plano individual, sin duda el gran protagonista actual es Rafa Nadal, a quien no poca gente considera ya, a sus 23 años de edad, el mejor deportista español de la historia. Su imparable progreso culminó en 2008 con el acceso al primer puesto de la lista mundial de tenistas, después de ganar su cuarto Roland Garros consecutivo y su primer Wimbledon. Además, el manacorí consiguió este año su primer Abierto de Australia, por lo que tan sólo le falta el último Grand Slam de cada año, el Abierto de Estados Unidos, que será su gran objetivo esta temporada. El sobreesfuerzo al que él mismo se somete le produjo una lesión que le ha impedido rendir a tope en Francia, donde cayó eliminado en octavos de final, y participar en Londres, por lo que se espera que llegue en condiciones de competir a tope en septiembre en Nueva York.

 

Donde también destacó el deporte español el año pasado fue en el ciclismo, cuyas tres grandes competiciones, Giro de Italia, Tour de Francia y Vuelta a España, fueron ganadas por ciclistas españoles. Alberto Contador, con tan sólo 26 años, edad joven para un ciclista, logró Giro y Vuelta, y el año anterior también el Tour, cuyo vencedor en 2008 fue su compatriota Carlos Sastre. Los éxitos de Contador, llamado a ser el gran dominador del ciclismo mundial los próximos años, no deberían hacer olvidar la meritoria medalla de oro de Samuel Sánchez en ruta ni la de Joan Llaneras en puntuación en los pasados Juegos Olímpicos.

 

Tampoco hay que dejar a un lado a los jóvenes deportistas españoles del mundo del motor, sobre todo a Fernando Alonso, hasta el año pasado el piloto más joven y primer español en ganar un Campeonato del Mundo de Fórmula 1, ni a Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo, llamados a destronar a Valentino Rossi del dominio de la máxima categoría del motociclismo, ni al piloto de rally Dani Sordo, que desde 2006 ha ido mejorando su puesto final en el Mundial hasta ser tercero en 2008. 

 

Sin duda fue un gran año para el deporte español tanto a nivel individual como a nivel de equipos, tanto en selecciones como en las competiciones entre clubes. La cifra de 18 medallas y un decimocuarto puesto en los Juegos Olímpicos de Pekín así lo reflejan, aunque, evidentemente, se puede mejorar. Lo que marca al deporte español en la actualidad es un conjunto de jóvenes deportistas ambiciosos, con mucha calidad y que son, sobre todo, ganadores. Que ya han ganado, que ya están consagrados y que, gracias a su juventud, todavía les queda mucho por conseguir para el deporte español.

 

 Pablo Fuentes Rodríguez

 

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