Túneles de Cu Chi

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Túneles de Cu Chi

Más de 10.000 vietnamitas sobrevivieron a los ataques estadounidenses comenzando una vida bajo tierra

El horror de la Guerra de Vietnam también dejó cicatrices bajo la tierra. A unos 50 minutos de Ho Chi Minh, la ciudad más importante del sur del país, se encuentran los túneles de Cu Chi. Un complejo sistema de túneles interconectados desde los que las guerrillas del Viet Cong preparaban su defensa contra las tropas estadounidenses mientras familias enteras simplemente se dedicaban a sobrevivir a varios metros bajo la superficie de la tierra.

La importancia de los túneles de Cu Chi en la guerra de guerrillas

Las tropas americanas lo tenían muy difícil para averiguar que el enemigo se encontraba bajo tierra. Estos túneles que alcanza la extensión de varios cientos de kilómetros fueron excavados con absoluta discreción.

La tierra extraída se lanzaba al río o se dispersaba de tal manera que nadie pudiera averiguar que se había estado trabajando bajo tierra. Lo mismo sucedía con los sistemas de ventilación: chimeneas de barro que se confundían entre la vegetación selvática de la zona. El humo salía disperso entre las hojas húmedas y resultaba imperceptible para el enemigo.

Y eso por no hablar de los cientos de trampas que los guerrilleros vietnamitas construyeron con el único material que no se agotaba en la selva: el bambú. Afilados pinchos anclados en la tierra y cubiertos por las hojas de la selva se transformaban en una trampa mortal para los soldados estadounidenses. Adentrarse en Cu Chi era caminar por un terreno desconocido y plagado de amenazas que sólo los vietnamitas sabían detectar e interpretar.

La vida bajo tierra

Actualmente una parte de estos túneles se puede visitar, siendo uno de los principales atractivos turísticos de la zona. Sin embargo, no todos los visitantes están capacitados para recorrer estos estrechos pasadizos excavados en la tierra.

El calor y la humedad son dos factores que juegan en contra de quienes se adentran en los túneles de Cu Chi. Pero lo más claustrofóbico es sin duda su reducido tamaño. Para circular por ellos es necesario caminar agachado, a veces prácticamente reptando. Sin embargo los vietnamitas estaban entrenados para recorrer estos túneles a toda velocidad, portando sus armas y sus uniformes de guerrilleros.

También lo estaban los habitantes civiles de esta ciudad subterránea. Aunque cualquier persona era susceptible de convertirse en soldado en el momento que fuera necesario, lo cierto es que en los túneles de Cu Chi también vivían niños y mujeres que intentaban hacer una vida normal a pesar de los bombardeos estadounidenses y de la amenaza de un conflicto que durante 20 años les obligó a vivir en las entrañas de la tierra.

Hoy en día estos túneles son un ejemplo extremo de resistencia y supervivencia que en cierto modo no refleja más que la inutilidad de todas las guerras.

 

El Ilustrador

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