‘The Company Men’, tiempo de crisis para los altos ejecutivos

The Company MenEl drama del desempleo resulta un tanto ridículo cuando la situación afecta a personas con sueldos desorbitados que de repente no pueden hacer frente a las cuotas de su club de golf. Más que el retrato de la crisis económica internacional, ‘The Company Men’ es el reflejo de una sociedad en la que la apariencia está por encima de todo, aunque eso implique vivir al día.

 The Company Men, de John Wells, viene a ser la versión norteamericana de Los lunes al sol, de Fernando León de Aranoa. Sólo que si la versión española sabía llegar justo al epicentro de las injusticias sociales, recordándonos con un humor agridulce que ninguno está a salvo de la crisis, en la norteamericana es prácticamente imposible empatizar con ninguno de los protagonistas, y eso que hay una parte del reparto que se destaca por sus interpretaciones tan verosímiles. Tanto Tommy Lee Jones como Chris Cooper saben aportar a esta historia coral una fuerza interpretativa y emocional de la que no goza el protagonista de la película, un Ben Affleck que no exhibe lo mejor de sí en este papel y cuya historia no termina de conectar con el espectador.

La trama es sencilla: un alto ejecutivo se queda sin empleo debido a la crisis que afecta al sector del trasporte marítimo estadounidense. A partir de este punto, el protagonista y los actores secundarios se verán en la necesidad de encontrar un nuevo empleo en unas circunstancias que no son favorables para el cambio y ni mucho menos acordes a sus expectativas laborales, a su preparación y experiencia y a la vida de lujo que han llevado hasta el momento.

El problema es que el drama se reduce a un puñado de situaciones impensables para un espectador español -si no europeo-, para el que todas esas ‘adversidades’ por las que pasan los personajes de la película pueden resultar un tanto superficiales. Desde luego, y a pesar del despido libre, el desempleo en Estados Unidos poco o nada tiene que ver con el de España. Con algunas escenas que de alguna manera nos hacen recordar a la ya citada cinta de León de Aranoa, The Company Men no le llega a la suela de los zapatos porque, para la mayoría de nosotros, dista demasiado de la realidad.

Y si pretende ser una inyección de optimismo en un momento de crisis internacional, la película de John Wells tampoco logra su objetivo. Las vidas de estos personajes no sólo nos resultan ajenas, sino que además son inaccesibles. Además, se cuestiona la situación por la que pasan y el empeño por mantener hasta el final las apariencias, como si todo fuera una cuestión de fachada. Pero no se llega a los cimientos del problema ni parece cuestionarse en ningún momento el poderoso sistema económico que ha permitido que se produzcan este tipo de situaciones.

En definitiva, The Company Men es una película que no profundiza en el tema, como si éste solo fuera un pretexto para seguir hablando de que el ‘sueño americano’ sigue presente en la vida de todos aquellos ciudadanos emprendedores que logran superar las adversidades. Pero las situaciones que utiliza para llegar a algunas de estas conclusiones son tan simplistas que la única reacción que logran en el público es de rechazo hacia el estilo de vida estadounidense.

Mensajes moralistas y enseñanzas empaquetadas con un reparto que podría ser un buen envoltorio, pero que en este caso resulta excesivo a jugar por la escasa trascendencia de su contenido. En definitiva, una película que hubiera dado mucho más de sí si hablara de ‘curritos’ parados y mileuristas.

Celina Ranz Santana

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