Teufelsberg: oír y callar

TeufelbergUn centro de espionaje que de los nazis pasó a manos estadounidenses y de estos a las de David Lynch.

Cerca del bosque de Grunewald, en Berlín, los nazis comenzaron la edificación de un centro de adiestramiento de grandes dimensiones que al término de la II Guerra Mundial intentó ser dinamitado sin éxito.

Sin embargo, tal era la montaña de escombros que se había acumulado en la zona debido a la destrucción de más de los 400.000 edificios que conformaban las localidades cercanas, que se optó por utilizar ese material para ‘cubrir’ lo que quedaba del centro de adiestramiento nazi. Fue así como durante la época de la Alemania dividida los estadounidenses encontraron un centro de operaciones ya diseñado desde el que poder controlar los movimientos de los comunistas. Así, sobre una montaña de ruinas ubicada en el sector británico de Berlín se erigió el Teufelsberg, una gran central de escuchas.

Desde 1957 y hasta 1991, año en el que se abandona el lugar, británicos y estadounidenses utilizaron este emplazamiento como parte de su red de espionaje para controlar los movimientos de ‘la otra’ Alemania y los países alineados en el eje comunista.

Al término de la Guerra Fría, Teufelsberg pasó a ser utilizada como estación de seguimiento de aviación civil hasta el abandono definitivo en 1991. Años después el director de cine David Lynch adquirió la propiedad con el propósito -según se rumorea- de construir un centro de meditación para Transzendentale Meditation, la secta esotérica a la que pertenece.

 

 

 

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