‘Tarántula’, en las redes de la locura

Novela TarántulaLa venganza cruel de un hombre herido que Almodóvar retrata en ‘La piel que habito’, es la libre adaptación de ‘Tarántula’, la novela venenosa y cautivadora de Thierry Jonquet.

 

A pesar de que coinciden en los puntos fundamentales de la historia, la película de Almodóvar no deja de ser una reinterpretación de lo que Jonquet, con mayor crueldad y menor contención, refleja en esta novela inquietante acerca de una venganza que supera los límites de lo humano.

El protagonista de la obra de Jonquet, al igual que el Antonio Banderas de Almodóvar, es un personaje comedido en sus actos, en sus palabras y en su forma de tomarse la justicia por su mano, pero va un paso más allá en su catarsis personal a través del sufrimiento ajeno. Si bien es cierto que no llega a la categoría de psicópata -incluso se alcanza cierta simpatía hacia él y hacia su causa- el personaje de Jonquet se muestra menos ‘elegante’ que el de Almodóvar en algunos aspectos, sometiendo a su víctima a situaciones que parecen estar siempre al límite de la satisfacción sexual, producto más de su posición dominante que de la propia sensualidad carnal.

Tarántula -que es el nombre con el que la víctima se refiere a su captor- ha tejido meticulosamente su telaraña, ha inyectado su veneno en el cuerpo de su presa y la ha mantenido con vida solo por el placer de regodearse en su sufrimiento y saldar una deuda pendiente. Sin embargo, en todo este proceso se deja atrapar a sí mismo en su propia trampa, experimentando un afecto que a través del prisma de la venganza solo puede traducirse en violencia.

Por otro lado, y en lo que a la estructura de la novela se refiere, Jonquet utiliza recursos muy llamativos para retroceder en la historia de la víctima. En determinados momentos de la novela rompe con la voz narrativa existente y deja que la presa de Tarántula relata lo sucedido en primera persona pero refiriéndose a otra, creando esa distancia entre lo que era y en lo que se ha convertido, algo que Almodóvar no resuelve con tanto ingenio en su película al limitarse a un eterno flashback en el que resuelve y justifica todo el conflicto.

Aprovechando el reciente estreno de La piel que habito, es un buen momento para asomarse a la obra de Jonquet a través de Tarántula, una novela breve pero contundente, con una fuerza argumental y unos recursos narrativos que hacen que locura y amor se acaricien venenosamente.

 

 

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