Ni una vez cada cuatro años

Un treinta por ciento de los españoles no acudió a su cita en las urnas. Da igual que esté cayendo la que está cayendo, que se organicen manifestaciones y acampadas en las plazas públicas de las principales ciudades del país -e incluso en el extranjero- y que los ciudadanos manifiesten abiertamente su descontento con el sistema. A la hora de la verdad, hemos fallado, porque la pereza sigue siendo el más grave pecado capital de los españoles.