Lo que se da no se quita

Llevo días leyendo y releyendo la Ley General Presupuestaria para intentar conocer en base a qué la Hacienda Pública que siempre ha sido una señora muy seria, sobre todo con sus impuestos, ha concedido merced alguna a sus contribuyentes, salvo el aplazamiento o fraccionamiento de las cantidades adeudadas, naturalmente devengando el correspondiente interés de demora.