Sin líquido de frenos, cuesta abajo y con curvas

Carlos Castañosa

Esto no tiene arreglo ni quien se lo ponga. Bankia, el Consejo General del Poder JudicialAena, los EREs andaluces, el caso Gürtel, la Corona, los  sueldos de los directivos de bancos y empresas en quiebra, sus “bonus” y contratos blindados, Ayuntamientos endeudados, CCAA que mienten en sus cuentas; asesores a mansalva -que no asesoran pero cobran-.

Y la lista de absurdos continúa: el despilfarro de tantos aeropuertos inservibles, la falta de respeto internacional – Argentina, Bolivia…-, el otrora rentable sector estratégico: comunicaciones, transporte, energía…. (Telefónica, Repsol, Gas Natural, Endesa, Iberia….) desmantelado y vendido como saldo a los amigos, la mayoría de fuera, que deja al Estado español en situación de indefensión… Un desastre generalizado al que nos ha abocado una gestión política deplorable, inhumana y corrupta.

Desde la época de los “brotes verdes” se tenía técnicamente diagnosticado que el primer gran problema que había que solucionar para contrarrestar los efectos de la crisis era atajar con contundencia la vorágine instituida del gasto público, mediante la demolición urgentemente de una infraestructura sociopolítica cara, carísima e inasumible. Afectaba a la proliferación  de organismos oficiales inservibles,  la profusión de Ayuntamientos; la diversificación y multiplicidad de competencias mal asumidas por las CCAA; los  emolumentos y prebendas abusivas de los cargos públicos;  la burocracia tercermundista manejada por un elevadísimo número de elementos  que invaden organismos e instituciones donde acceden, muchas veces, a partir del nepotismo; esas subvenciones absurdas, descontroladas y absolutamente despilfarradoras…

En fin, un paisaje desolador, sin horizonte a la vista y en las malas manos de siempre, es decir, las de los responsables políticos, contratados en las urnas pero captados, como sicarios bien pagados, por el omnipotente e invulnerable poder financiero.

Sobre quienes menos culpa tienen – tenemos – recaen inmisericordes las medidas correctoras que pretenden presentarse como soluciones. El destrozo social y económico que se está infligiendo a las clases menos favorecidas es de una crueldad infinita. Los ajustes y recortes salvajes, aplicados a Sanidad, Educación, pensiones, funcionarios, impuestos, reforma laboral, etc, atacan directamente a las clases sociales más vulnerables, indefensas y fáciles de maltratar. Si previamente se hubiese predicado con el ejemplo de recortar drástica y eficazmente el gasto público, en lugar de simular algún paripé para distraer la atención ciudadana, el sacrificio social podría ser asumido como solución a la crisis, con resignación pero sin esta indignación que provoca ser víctimas de abusos flagrantes e injusticia generalizada.

¿Con qué naturalidad, triunfalismo  y poca vergüenza  puede recabar el Sr. Goirigolzarri la recapitalización de bankia con la bagatela de ¡¡¡ 23.000 millones de euros de dinero público!!!?  ¡Y encima nos lo razona! Esto es una infamia, un insulto y un menosprecio flagrante contra una población maltratada por el abuso de poder y el despotismo de unos pocos. Pocos pero malos.

El martes 29 de mayo, en La Laguna, la cadena local Mírame TV, ha programado un telemaratón donde recaudar alimentos para 40.000 tinerfeños que pasan hambre. (Son 2,2 millones de niños en España en situación de pobreza extrema)

Si el Sr. Rato, se diera una vuelta por el escenario, con un talón en el que devolviera al pueblo la fortuna que ha cobrado por su ruinosa gestión, sería un punto de arranque ejemplarizante para el resto de RESPONSABLES que siguen y seguirán  aferrados a los privilegios del poder, a costa de un pueblo pobre pero soberano; arruinado  por la perversidad, avaricia, quizá también la inutilidad, de esos  pocos.

 

 

Carlos Castañosa

http://elrincondelbonzo.blogspot.com/

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