Simone de Beauvoir, la mujer emancipada

Simone de Beauvoir“Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra”

Como filósofa y como novelista, las obras de Simone de Beauvoir fueron, sin lugar a dudas, obras fundacionales del movimiento feminista. Sin embargo, no hay que olvidar las importantes reflexiones que la escritora francesa hizo en otros ámbitos como el de la literatura, el existencialismo o el psicoanálisis.

Aunque nació en una familia burguesa sumida en una estricta moral cristiana, Simone de Beavoir abandonó pronto los dogmas impuestos por estas circunstancias. Antes de empezar sus estudios universitarios, la escritora ya había dejado de creer en Dios y en todo aquello que cabía esperarse de una señorita de su edad en un ambiente aburguesado. Simone de Beavoir se consideró siempre dueña de sus propias elecciones, y con esa mentalidad combativa –puesto que no era lo común en su época- inició estudios de Filosofía en la Sorbona, donde conoció al también escritor y filósofo Jean Paul Sastre, con el que iniciaría una relación sentimental.

La relación entre estos dos destacados personajes de las élites intelectuales francesas fue bastante peculiar: se plantearon fabricar una vida de pareja en la que era requisito indispensable compatibilizar su desarrollo individual con el desarrollo conjunto. En base a esto, los dos mantuvieron numerosas relaciones con otras personas –se rumorea que incluso con algunos de sus alumnos y también relaciones homosexuales-. Y no le fue del todo mal a esta pareja que, a pesar de sus idas y venidas, se mantuvo junta durante prácticamente toda la vida, a pesar de que en una última etapa de la escritora ésta ya se había comprometido a vivir con otro hombre, el comunista Claude Lanzmann.

Después de recorrer casi todos los países comunistas de la época y de entrevistarse con personajes destacados de la vida política y social del momento –entre ellos, el Che Guevara- Simone decidió dedicar una parte importante de su producción literaria al ensayo, centrándose fundamentalmente en dos aspectos. Por un lado, la libertad y la responsabilidad individual y por otro, la lucha feminista. En este sentido, hay que destacar que Simone fue una de las mujeres que firmó “El Manifiesto de las 343”, publicado por Le Monde en 1971. El texto, conocido también como “El de las 343 sinvergüenzas”, recogía las firmas de 343 mujeres que aseguraban haber abortado en algún momento de sus vidas. Para De Beauvoir, suscribir este manifiesto fue su primer paso como feminista, un acto que consideraba incluso más importante que la publicación de su libro El segundo sexo.

Simone de Beauvoir, fallecida a los 78 años en su París natal, ha sido una de las pensadoras más destacadas del siglo XX, dejando un legado sumamente revelador acerca de la posición de la mujer en las sociedades modernas.

 

 

 

 

 

 

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