Siempre nos quedará Merkel

Deuda públicaLa pertenencia a un club supone el respeto a las reglas establecidas y su incumplimiento la expulsión del mismo. El selecto club de la Unión Monetaria Europea al que pertenecen 16 de los 27 que conforman la Unión Europea, supone acatar los postulados esenciales de Maastricht: déficit inferior al 3% del PIB, inflación inferior al 1,5% y deuda inferior al 60% del PIB.

Algunos países pudiendo estar en la UME no lo están voluntariamente y otros deseando estar incluidos no responden por ahora, a los requisitos exigidos, por lo que la posibilidad de utilizar como moneda propia el euro, una de las grandes ventajas, en algunos casos, les está vedado. A cambio disponen de más instrumentos (política monetaria) para poder dirigir su economía en tiempos de crisis.

La aceleración atolondrada que han exigido los mandatarios europeos para la integración en la UE, sin beneficio político alguno, ha conseguido que el armazón de esta Unión se haya resquebrajado tras la crisis pero los países con una estructura económica sólida se están rehaciendo, lenta pero constantemente, y los que por el contrario su economía se fundamenta en los servicios y en el turismo, no consiguen salir de ella (Grecia, Portugal, España). Si además  como en el caso de España, las medidas que se toman van en contra de lo que la ortodoxia económica y la experiencia demuestra, el incremento de deuda es imparable, por lo que nos situaremos detrás de Grecia para que nos fuercen a salir de la crisis. En el caso griego, Merkel, la principal aportadora de fondos, ha mostrado a Grecia el camino del FMI (y si es necesario se crea un FME) y señalado que si son necesarios más fondos los consiga mediante préstamos bilaterales, por lo que nuestro gobierno prestará 2.000 millones (más deuda) sin tener la certeza de su devolución.

El ejercicio 2009 se ha cerrado con una deuda pública cercana al 66,7% del PIB y aún cuando la deuda no ha sido tenida en cuenta para el ingreso en la UME con la misma importancia que déficit e inflación, no hay duda que es un factor estratégico para la estabilidad del sistema y consecuentemente del euro. El disloque de estos factores déficit y deuda están provocando la bajada del euro y la credibilidad del sistema. En nuestro país entramos en una espiral crediticia en la que la mejor manera de salir de ella es recortando gastos y emitiendo la menor deuda posible.

No parece ser el camino. A los 276.000 millones de euros de deuda pública que se emitirán este ejercicio hay que añadir los de las CC.AA., por lo que posiblemente la deuda de circulación en este ejercicio supere los 500.000 millones de euros.

El Consejo de Ministros al comienzo del ejercicio, autorizó 7 emisiones de deuda pública a otras tanta Comunidades Autónomas, Islas Baleares (972.195.500 euros), Extremadura (276.590.000 euros), Andalucía (1.031.413 euros), Galicia (500.000.000 euros), Madrid (559.000.000 euros), Canarias (624.922.000 euros),  País Vasco (1.196.350.000 euros). En total 5.200 millones de euros en unos casos para pagar deudas de 2009 y en otros porque, incluso con el presupuesto recién estrenado  prefieren endeudarse. El camino elegido no puede ser peor y son Comunidades gobernadas por todos los signos ¿Realmente cambiará algo la lógica alternancia de los partidos?

En la ilógica gobernante, el Consejo de Ministros (26 Marzo 2010) ha acordado trasladar una propuesta a la Comisión Nacional de Administración Local (CNAL) para “debido a las especiales circunstancias de la economía española durante el pasado ejercicio, eximir de la obligación de presentar planes económico-financieros de reequilibrio de las entidades locales que hayan liquidado el ejercicio presupuestario de 2009 con un nivel de déficit no excesivo” (más adelante se determinará que es déficit “no excesivo”).

Mientras tanto, Merkel ha sido censurada como poco solidaria, pero ¿quien es menos solidaria? Grecia por no tomar las medidas adecuadas o Alemania porque ha hecho sus deberes. La amenaza de salida del euro es muy importante, y si Grecia ha de salir será un fracaso para Unión por no haber sabido reforzar la estructura de la misma antes de admitir a los socios, y también lo será de Grecia por haber dilapidado su presupuesto.

En el caso español, las subvenciones que el Gobierno alegremente concede, la inmensidad de la deuda ya cercana al 100% PIB, los déficits de las CC.AA. que tienen que ser reducidos a la mitad en 2013, mientras la deuda galopa (Cataluña al frente), sociedades mercantiles, consorcios y fundaciones crecen sin parar en las CC.AA. y Ayuntamientos.

La amenaza que se cierne sobre Grecia para su expulsión de la UME no es modo alguno baladí, y si España sigue el ritmo creciente de engorde de la deuda y de la regalía de las subvenciones más pronto que tarde recibiremos el aviso, entonces será el momento de ponernos a trabajar en el recorte del gasto, pero esta vez en serio. Siempre nos quedará Merkel, esperemos que no se despiste.

 

José Manuel Adán Carmona

Economista e Inspector de Finanzas de Estado

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