‘Siempre Alice’

‘Siempre Alice’

Cuando la mente se transforma en una prisión.

En lo más alto de su vida personal, sentimental y profesional, Alice –Julianne Moore: Don Jon, Los chicos están bien– descubre el terrible secreto que su genética le tenía reservado: un particular tipo de Alzheimer que no necesariamente se restringe a personas de mayor edad, avanza con rapidez y se transmite de padres a hijos.

A pesar de sus intentos por frenar el progreso del olvido, que se va extendiendo como una mancha de petróleo sobre sus recuerdos, convirtiendo la memoria en una laguna negra con diminutas burbujas de lucidez, la lucha, el amor y la negación de lo inevitable solo sirven para ralentizar un proceso en el que Alice parece ir perdiendo, gota a gota, lo que le queda de sí misma.

Siempre Alice es una película conmovedora no tanto por la tragedia de su protagonista, la triste realidad a la que ella y sus familiares se enfrentan con la mayor entereza posible o la plena conciencia de que se trata de una historia sin final feliz. Es una película impactante porque Julianne Moore está al frente de todo este drama y parece haber sido devorada por su personaje, dejándose corroer por los mismos temores y la misma angustia de una enfermedad que no da tregua a quien la padece.

 

 

Celina Ranz Santana

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