Seguimos de paseo: living Las Vegas

Las Vegas de nocheJosune Fernández

La última vez, me quedé entrando en Las Vegas… Tuvimos suerte de llegar de noche porque creo que impresiona mucho más ver, en medio de la nada, luces de todos los colores.

Conduciendo en medio del desierto no vimos nada que nos avisara de que había algún tipo de vida alrededor. Sí que nos habíamos topado con algún que otro casino, sobre todo al pasar del estado de California al de Nevada. En California no es legal el juego y, bueno, Las Vegas se salva de todas las ilegalidades del país: la prostitución, el juego, el tabaco… -se puede fumar en los casinos-.

No sé si sabéis por qué y cómo se creó Las Vegas. La mafia creó la ciudad para poder lavar el dinero negro dando lugar a la prostitución, matrimonios rápidos, alcohol… todo lo que hoy, se conoce de las Vegas. Así se creó el Down Town -centro de la ciudad- que no es la zona donde hoy en día se encuentran los hoteles-casinos más famosos. La zona del Down Town es donde se encuentran los primeros casinos y dicen que es donde van los jugadores más serios. Son los casinos que creó las mafia y el lugar en el que se encuentran las famosas capillas de Las Vegas para realizar las ‘bodas express’. Para dejaros tranquilos, no, no nos casamos disfrazados de Marilyn y Elvis, ni de La guerra de las galaxias ni de ninguna otra forma. Creo que a mi madre le daría un jamacuco si se entera de que me he casado en Las Vegas -creo que no sabe que solo es legal en el estado de Nevada-. Así que tranquilos.Down Town, Las Vegas

El Strip es la calle donde se encuentran todos los casinos más conocidos y los más nuevos como New York, Paris, El Bellagio, El Caesar Palace, Flamingo -este último creado por un gangster-, Venetian, MGM Grand, Treasure Island… y así miles. Los hoteles los vimos todos por fuera, y entramos de noche a los más importantes, ya que durante el día tiene que ser muy cansado pasear por allí por las elevadas temperaturas del desierto.

El que más me impresionó fue el Bellagio. Si habéis visto la película Ocean’s eleven, es el casino en el que ocurre toda la trama. Las fuentes con música impresionante y el casino una maravilla. Además, allí ves a gente de todo tipo, desde los ‘millonetis’ hasta la gente que va como nosotros con pantalones cortos y chancletas. También visitamos el Venetian, con sus canales, sus góndolas y gondoleros. Estás dentro del hotel y parece que estas en Venecia, con sus calles y canales. El MGM tiene el león, el Flamingo tiene todo tipo de aves exóticas, New York, Paris y el Caesar son una réplica de estas ciudades, con su Estatua de la Libertad, la Torre Eiffel y el Coliseo de Roma.. y así puedo estar horas explicando cada hotel-casino y sus peculiaridades. También casi cada casino tiene su espectáculo exclusivo del Circo del Sol.

De Las Vegas también llama mucho la atención la cantidad de tiendas de lujo que hay. Se encuentran todas las grandes marcas: Prada, Louis Vuiton, Tiffanis… Por todo este lujo se puede pensar que si no tienes mucho dinero no puedes disfrutar de esta ciudad, pero sí, hay casinos para todo el mundo y apuestas que van desde el céntimo de dólar la partida en tragaperras hasta 1.000 dólares las partidas en pócker, ruleta, black jack… Así que nosotros también apostamos, pero tengo que decir que con nuestras apuestas, Las Vegas no hubiese sido lo que es hoy. Aunque esta ciudad es artificial -todo creado originalmente por la mafia- creo que es una ciudad que hay que conocer una vez en la vida.

Gran CañónDe las Vegas nos fuimos al Gran Cañón , exactamente a la parte Oeste, que está gestionada por los indios. Allí puedes contratar el servicio de un helicóptero para pasear por dentro del cañón, coger autobuses que te llevan a las diferentes partes , alquilar avionetas… Esta parte es una reserva, y no funciona como un parque nacional. Existe el Parque Nacional del Gran Cañón, solo que esta parte está mucho más lejos y para la gente que viene de Las Vegas, lo más cómodo es ir a esta reserva, con todo lo que conlleva -precios más elevados y para mi gusto la creación de un circo para atraer a los turistas que vienen de Las Vegas-. Tienes que pagar por cada parte que vas a visitar. No pagas una entrada, sino que vas tu con tu coche, como ocurre con los Parque Nacionales . En esta parte se encuentra el famoso Skywalk, una plataforma de cristal que cuelga del Gran Cañón de tal forma que estás en ella y tienes el Cañón bajo tus pies. Fueron los propios indios los que la mandaron hacer y si quieres entrar, tienes que pagar todo lo demás: los himnos de los indios, la entrada a un hotel rodeo, las tiendas de artesanía, otra zona del Gran Cañón… Es decir, tienes que visitar el “parque de atracciones” que se ha formado alrededor de esta parte, aunque no te interese. Así que si algún día vais al Gran Cañón y tenéis tiempo, id al Parque Nacional que, según gente que ha ido a las dos partes, es mucho mejor.

A pesar de esto, es un lugar precioso, la vista del Eagle Point, y del Gran Cañón en general vale la pena. Y eso que la visita la hicimos por el día y no llegamos al atardecer, que es cuándo más se nota el color rojizo de las rocas. Por cierto, que no se me olvide reseñar el camino de Las Vegas hacia el Gran Cañón… Creo que también es un viaje de disfrute. Es como en la películas, a través de un desértico estado de Arizona, salpicado por los paisajes de los ‘joshua trees’, las caravanas de gente que vive en ellas, carreteras rectas en las que no se ven el final… Parecía que estábamos en el lejano oeste.

A la vuelta visitamos La Presa Hoover, que fue la presa más alta del mundo y es una obra de arte de ingeniería. Para los frikis de las obras, si van alguna vez allí es interesante que la visiten porque te explican al detalle cómo se construyó y cómo funciona.

Y la aventura continuó rumbo a Death Valley, pero esa es una historia que conocerás en la próxima entrega de nuestras aventuras por norteamérica.

 

 

Josune Fernández

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