Santa Cruz trabaja por la mejora de la convivencia en el Centro Municipal de Acogida

Centro Municipal de Acogida

Albergue de Santa Cruz

Un equipo multiplinar de educadores y trabajadores sociales visita desde hace semanas el entorno del Centro Municipal de Acogida promoviendo un proyecto de integración

La convivencia entre los usuarios del Centro Municipal de Acogida de Santa Cruz de Tenerife y los vecinos de los barrios de Los Gladiolos, Verodes, Buenos Aires y Azorín está entre las prioridades del Ayuntamiento. Por eso, desde hace semanas un equipo multidisciplinar formado por educadores, trabajadores sociales, integradores y sociólogos de la asociación sin ánimo de lucro Mojo de Caña está trabajando sobre el terreno.

El objetivo de estas intervenciones es conciliar la actividad del Centro Municipal de Acogida con las rutinas de estos barrios, promoviendo la integración y la mejora de la calidad de vida de todos los ciudadanos. Para ello se han destinado 14.540 euros que servirán para financiar los proyectos propuestos por esta asociación. Una iniciativa que “va más allá de las políticas sociales habituales al proponer un modelo abierto, que involucre a los vecinos del barrio y al conjunto del entorno socioeconómico donde se ubica el albergue”, tal como ha destacado el concejal de Atención Social, Óscar García.

Los ciudadanos deben entender la importancia del Centro Municipal de Acogida

“Este proyecto piloto responde a una demanda de la ciudadanía de las proximidades del albergue, que entiende la importancia del albergue y los servicios fundamentales que ofrece a vecinos o personas de fuera de Santa Cruz que carecen de medios propios. Pero también reclama con razón el uso y disfrute correctos de los espacios públicos de la zona”, explica García.

Entiende el concejal que las instalaciones de este centro están muy concurridas y que en ocasiones esto genera conductas incívicas entre quienes se alojan en él. Por otro lado, insiste en que se trata de personas en situación muy vulnerable y que no por ello se debe limitar las prestaciones que ofrece este recinto.

A la vista de estos factores, el área Social, de la mano de la asociación Mojo de Caña, seguirá impulsando durante los cinco próximos meses este proyecto de intervención con todas las personas que conviven en el entorno del albergue, con el objetivo último de mejorar la calidad de vida en la convivencia.

“Estamos ilusionados con este proyecto que desde su comienzo está funcionando bien. Los vecinos están teniendo una respuesta positiva. Son los primeros en entender la importancia de que el Ayuntamiento atienda y atienda bien a personas que nos necesitan y que, por una u otra razón, se encuentran en un momento de su vida sin los medios necesarios para subsistir, sean de alimentación o de alojamiento o necesitan calzado, ropa o un servicio de higiene personal”, agregó el concejal.

 

 

El Ilustrador

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