‘Red State’

Red State‘La gente hace cosas extrañas cuando cree que tiene derecho. Pero hace cosas aún más extrañas basándose solo en una creencia’

Ésta es una de esas películas ‘extrañas’ que, aunque por algún motivo no termina de convencer, tampoco permite que el espectador se vaya de rositas. Más allá de la escabechina montada por Kevin Smith –Clerks, Dogma-, Red State tiene un mensaje que ofrecer a la audiencia, aunque a ratos se pierde entre

Smith propone un enfrentamiento entre las fuerzas del supuesto bien y las del supuesto mal en una encrucijada moral salpicada de sangre y violencia. Inspirándose en grandes líderes del fanatismo religioso en Estados Unidos, Red State narra la historia de cómo tres chicos que solo tenían intención de acudir a una cita sexual con una desconocida y acaban siendo víctimas de la locura colectiva de la ‘Iglesia de las Cinco Puntas’.

La atmósfera dentro de los muros de la secta es atrapante en todos los sentidos y el discurso de su líder, Michael Parks –Death Proof, Planet Terror– sórdidamente convincente dentro de lo delirante de los argumentos que defiende. En ningún momento su causa emerge como algo respetable –el director apenas muestra la parte ‘bondadosa’ del líder y sus adeptos-, pero la relación entre los miembros de la secta y la defensa conjunta de su mensaje homófobo los convierte en un grupo unido –aunque sea en la locura- por una causa común.

No sucede lo mismo en el bando contrario, a las órdenes de John Goodman –The Artist, El gran Lebowski-, en el que la libertad para tener una conciencia propia trae consigo el dilema de hasta qué punto nuestras acciones pueden estar subordinadas a un ‘superior’, a pesar de que no estemos convencidos de estar haciendo lo correcto.

Por todo ello, aunque Red State no termina de convencer –tal vez porque en algunos puntos se decanta más por el continente que por el contenido-, lo cierto es que, en conjunto, es una propuesta interesante con unos minutos finales que permiten que el espectador recupere el aliento y tenga un margen para reflexionar antes de abandonar la sala.

 

Celina Ranz Santana

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