El récord Guinness falso de una azafata serbia

récord Guinness falso

Vesna Vulovic / avsec.com

Nunca llegó a suceder, pero ha pasado a la historia como un hecho real

Los acontecimientos de este récord Guinness falso se remontan al 25 de enero de 1972, cuando un avión de la compañía JAT Airways sufría un accidente con 28 persona a bordo. Al parecer, la aeronave se partía en dos cuando sobrevolaba Srbrská Kamenice, en la actual República Checa.

La versión oficial de los hechos fue que el avión, un DC-9 yugoslavo, había estallado en el aire como consecuencia de un ataque terrorista reivindicado por un grupo nacionalista croata, que fue el que colocó la bomba en el interior. En consecuencia, la aeronave habría estallado a 10.000 metros de altura y se habría partido. En el siniestro murieron todos los viajeros. Todos excepto una azafata, Vesna Vulovic, que pasaría a formar parte del Libro Guinness de los Récords por su gran proeza: sobrevivir a una caída tan impresionante.

Información sesgada un un récord Guinness falso

Vesna Vulovic apenas recuerda nada del accidente, ni siquiera del vuelo en el que viajaba. Desde el hospital comentaba que únicamente tenía una vaga idea de un avión que cubría una ruta hacia Trípoli, pero realmente éste era un viaje que la azafata había realizado semanas antes.

En 1972 la versión de las autoridades serbias, y aquella que llegó a la prensa internacional, es que el avión bimotor sobrevolaba la actual República Checa, se partió en dos tras la detonación de la bomba a 10.000 metros de altura y que desde esta distancia la azafata sobrevivió a la caída únicamente con lesiones en el brazo, la columna, la cabeza, los riñones y una pierna, superando el récord de un superviviente anterior que se había salvado de un siniestro aéreo tras una caída a 6.700 metros de altura.

Habría que esperar hasta 2009 para que el récord Guinness falso fuera desmentido. Al parecer, no fue una bomba a bordo del DC-9 lo que provocó el incidente sino un misil lanzado desde tierra por error. La versión de la bomba croata era más conveniente para los yugoslavos desde el punto de vista político por lo que el Gobierno se apresuró en hacer pública aquella historia y en convertir a Vesna Vulovic, la azafata de 23 años, en una heroína mundial. Pero lo cierto es que tras el impacto el avión descendió intentando realizar un aterrizaje de emergencia. La supervivencia de la azafata sigue teniendo su mérito en esas circunstancias, pero el récord Guinness falso fue sólo una estrategia política de los servicios secretos checoslovacos para disimular su error.

El Ilustrador

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