¿Quién fue la Elisa de Beethoven?

'Para Elisa' de Beethoven

Ludwig van Beethoven

El compositor alemán nunca llegó a firmar (ni siquiera a acabar) esta obra. Sin embargo, es una de las melodías más famosas de la Historia de la Música. ¿Quién fue esa misteriosa Elisa y por qué Beethoven compuso para ella esta partitura?

Ha sobrevivido al paso de los siglos como sólo sobreviven las obras destinadas a alcanzar la eternidad. Para Elisa de Beethoven es una de las obras más populares del compositor de Bonn, pero es probable que este título no fuera idea suya. Al menos esa es la idea que defiende Luca Chiantore, profesor de la Escola Superior de Música de Catalunya y doctorado en Musicología en la Universidad Autónoma de Barcelona en su libro Beethoven al piano.

Asegura Chiantore que la partitura apareció casualmente en la década de los 60 del siglo XIX, en un momento en el que todo lo relacionado con Beethoven estaba muy de moda. Esto explicaría por qué el musicólgo Ludwig Nohl, tras tener acceso a un manuscrito del compositor, rescatara y el boceto de esta melodía, terminara la composición y la presentara con el título Para Elisa. No habría sido más que una estrategia de marketing para promocionar la publicación de las obras completas d Beethoven unos meses después.

La Elisa de Beethoven pudo haber sido una cantante de ópera

A tenor de las características de Para Elisa, que ciertamente parecen pertenecer a una época posterior a la de Beethoven, muchos investigadores comparten la hipótesis de Chiantore. Sin embargo, más recientemente han surgido otras teorías que están cobrando peso.

El musicólogo berlinés Klaus Martin Kopitz asegura haber descubierto la identidad de la verdadera Elisa y con ello haber desvelado el misterio en torno a esta popular melodía. En opinión de Kopitz se trataría de la cantante de ópera Elisabeth Röckel, con la que Beethoven mantuvo una estrecha amistad. Si en algún momento tuvo intenciones de tener algo más con la intérprete, éstas se truncaron cuando Elisabeth contrajo matrimonio con su amigo el compositor Johann Nepomuk Hummel.

Ello no supuso sin embargo que Beethoven y Elisabeth se distanciaran: la amistad entre ambos se mantuvo hasta los últimos días de vida del compositor, que incluso recibió una visita de la cantante, quien cortó uno de los rizos de pelo de su amigo y recibió de éste una pluma como regalo de despedida.

El legado de Beethoven

Pero el verdadero regalo de Beethoven a su amiga Elisabeth terminaría siendo la famosa melodía. La partitura habría sido compuesta hacia el año 1810, cuando Beethoven propuso matrimonio a Therese Malfatti. Kopitz asegura que la propia Malfatti habría visto el manuscrito sobre el piano y le habría preguntado al compositor por la identidad de aquella misteriosa Elisa y si realmente estaba seguro de querer casarse con ella.

Más de medio siglo después un discípulo de Beethoven, el musicólogo Ludwig Nohl, habría descubierto este manuscrito en una propiedad de Malfatti. Coinciden aquí las dos hipótesis de investigación: Nohl tomó el manuscrito y lo publicó con el nombre Para Elisa y una dedicatoria para Theresa.

Lo más misterioso de todo (y lo que hace sospechar a los investigadores de que esta historia no hay nada clara) es que dicho documento nunca apareció. Lo único que existe es un boceto con una melodía inacabada, por lo que el Para Elisa de Beethoven pudo haber sido en parte una invención de Nohl.

Fuera como fuese, el alcance y popularidad de esta composición ya no cambiarían a pesar de que se esclareciera el misterio en torno a Elisa.

El Ilustrador

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