Prohibidos los escraches a menos de 300 metros

El Gobierno fija un cordón de seguridad alrededor de las viviendas de los políticos.

Desde el Ministerio del Interior se ha decidido aplicar la misma medida que adoptaba hace unos días la policía autonómica vasca e impedir que los escraches -manifestaciones ciudadanas que son consideradas por muchos como una fórmula de intimidación- se produzcan a menos de 300 metros de las viviendas de los políticos.

El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha puntualizado que se trata de una medida orientativa y que se aplicará en función de cada caso y ha añadido que “es un gravísimo error sobredimensionar este problema” ya que se trata de actividades “minoritarias”. En cualquier caso, Cosidó se ha mostrado en contra de la violencia y la coacción, para los que “inaceptables en nuestro sistema”.

Por su parte, Gallardón ha subrayado que con esta medida se compagina el derecho de manifestación con el de intimidad y se garantiza que “los parlamentarios estén alejados de cualquier elemento de presión”.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.