Agresión a nueve empleados de la prisión de Tahíche

prisión de Tahíche

Prisión de Tahíche / Google Maps

Un interno violento ataca con un pincho carcelario a nueve trabajadores del centro penitenciario de Lanzarote

El incidente se produjo a las 9 de la noche en la prisión de Tahíche, en Lanzarote. Tal como registraban las cámaras de seguridad, primero se produjo un conato de incendio en la celda del agresor. Cuando los empleados se dirigieron al lugar de los hechos se encontraron con el interno armado con un pincho carcelario y amenazando con matar a cualquiera que se le acercara.

La actitud violenta del preso y su gran corpulencia (se trata de un varón de 130 kilos de peso), dificultaron mucho las tareas de los funcionarios para intentar reducirlo, por lo que a pesar de intentar cubrirse con casos y defensas de goma no lograron librarse de las contusiones, los rasguños, los dedos rotos, las brechas en la cabeza y la sangre provocadas por la violenta respuesta del preso hasta que finalmente consiguieron reducirlo y esposarlo.

Es la tercera agresión de este tipo que sufren los trabajadores del la prisión de Tahíche en lo que va de año

Desde la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), a través de una nota de prensa en la que se informa de este incidente, advierten que se trata ya de la tercera agresión que sufren los funcionarios de la prisión de Tahíche en lo que va de año.

Aunque ninguna de las anteriores había sido tan violenta como esta, los trabajadores insisten en que ya venían avisando a sus superiores de que la prisión no está preparada para albergar a internos tan violentos como éste, que desde su traslado desde Tenerife ha protagonizado ya numerosos incidentes.

La Agrupación aprovecha la divulgación de esta información para denunciar la exclusión de los trabajadores de prisiones de plan de agresiones de la Administración General del Estado que incluye el apoyo psicológico especializado a los empleados públicos víctimas de las agresiones, como sí ocurre en el caso de los maestros y los médicos.

 

El Ilustrador

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