Agresión de recluso en la prisión de Juan Grande

prisión de Juan Grande

Prisión de Juan Grande

La falta de personal eleva la conflictividad en los centros penitenciarios insulares

El déficit estructural de personal penitenciario y la ausencia de tratamiento para la enfermedad mental en prisiones está generando numerosos incidentes. El último ha sido en la prisión de Juan Grande, donde un interno del módulo de observación agredía, el pasado martes, a un funcionario que trató de mediar en una pelea entre dos internos.

Al parecer, uno de los implicados, residente en el módulo de observación, acudió al economato y exigió al interno encargado del servicio que le diera los productos gratis. Puesto que éste no accedió a sus peticiones, comenzó a dar puñetazos y patadas, lo que obligó a un funcionario de la prisión a intervenir para poner fin a la situación, momento en el que recibió un golpe en la cara.

En el módulo de observación de la prisión de Juan Grande están los internos más conflictivos

No es las primera vez que se produce un suceso de estas características en la prisión de Juan Grande. Desde CC.OO. insisten en que la reinserción en las prisiones se ha convertido en una mera declaración de intenciones y resulta imposible garantizar la seguridad y custodia de los internos y la propia salud de los trabajadores.

La Federación de Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras Canarias ha venido denunciado la situación alarmante de todos los centros penitenciarios del territorio nacional, donde las agresiones se están multiplicando por la falta de estrategias para abordar las posibles enfermedades mentales y el exceso de conflictividad de ciertos internos que no se adaptan al medio. A esta situación hay que añadir un déficit estructural de personal de centro penitenciario de Juan Grande, donde es urgente y necesaria una convocatoria de oferta de empleo extraordinaria para instituciones penitenciarias, con un déficit de personal reconocido por la administración de 3.000 vacantes.

 

 

El Ilustrador

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Un comentario
  1. No es muy recomendable unir las enfermedades mentales y conflictividad en la misma frase. Parece que los enfermos mentales son los que la provocan y es estigmatizar más a estas personas. Cierto que no hay recursos suficientes para una buena intervención, pero por favor no caigan en este error tan común. O es que solo son los enfermos mentales los que provocan incidentes conflictivos en prisión?

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