‘Populaire’

'Populaire'Comedia romántica a la francesa, predecible y nostálgica.

No existen demasiadas dudas acerca de lo que les va a pasar a Romain Duris Una casa de locos, Las muñecas rusas– y Déborah FrançoisEl monje, Camas deshechas– apenas media hora después de que arranque la película. Pero ya sea por la ambientación, la química entre los personajes o solo el deseo de que nos cuenten una historia bonita, no estamos dispuestos a perder detalle de lo que sucede en Populaire.

La primera película dirigida por Régis Roinsard tiene un toque retro-romántico –de película de Marisol, para que nos entendamos- que como ejercicio de viaje en el tiempo resulta bastante efectivo. Tampoco es que el contenido sea como para tirar voladores porque la historia es bastante sencilla y un tanto plana: chica un poco tonta que sale del pueblo, jefe un poco listo que cree que se las sabe todas, flechazo y sí pero no hasta el punto final. Lo que sí resulta curioso es que el pretexto para contar lo que cualquiera de nosotros calificaría con ese enunciado tan cruel de “la típica historia de amor”, es un concurso un tanto atípico que, a pesar de que en esencia podría resultar bastante absurdo, consigue mantener cierta tensión en la trama: campeonatos de mecanografía.

En una época en la que las secretarias eran poco menos que las primeras damas de las empresas, su velocidad para teclear en la máquina de escribir era todo un motivo de orgullo. Y la protagonista de Populaire es una de las mecanógrafas más rápidas de Francia que llegará incluso a enfrentarse por el título mundial. De manera paralela, está esa otra batalla de amor a la francesa con un jefe que parece estar más pendiente de la velocidad en los dedos de su empleada que de lo sentimientos que ambos comparten más allá de los concursos de mecanografía.

 

 

Celina Ranz Santana

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