Política “de interés general”

Bandera de CanariasQué curioso esto del “interés general”, porque a mí no me interesa en lo más mínimo. Y sin embargo, es el apelativo al que se aferran nuestros gobiernos para metérnosla doblada. El “interés general” de las aguas canarias, del derbi, de la licitación de obras eléctricas sin restricciones o de la montaña de Tindaya. Todo tan interesante y sobreactuado como en La Revoltosa.

Hoy he leído la noticia de que la vegetación en Canarias está desapareciendo y he tenido la sensación de que el verdadero problema de este Archipiélago es que se pudre y nos pudre. La clase política insular -más bien la secta política-, se ha transformado en una maléfica especie endémica, prima hermana de la carcoma, que infiltrándose en los cerebros de los ciudadanos a través de su principal canal de propagación -la televisión autonómica-, nos destruye con sus discursos populistas que no son más que las rebabas del complejo de canariedad que llevamos siglos arrastrando. Puro fraude.

En los últimos meses y con unas elecciones a la vuelta de la esquina, la política insular se ha puesto manos a la obra para brindarnos una serie de razones por las que creerse merecedoras del voto que, a mi juicio, no son más que un motivo más por el que sentir vergüenza de ser canario. Debe de ser que mis inquietudes son tan íntimas que poco o nada tienen que ver con el “interés general”.

Sin embargo, con la combinación de estos dos términos el Gobierno de Canarias ha hecho maravillas, y no le vamos a quitar el mérito de concatenar fonemas para convertir una simple expresión en el “abracadabra” de todos sus hechizos.

Para el 2011 Paulino Rivero se ha propuesto que los canarios se sientan más canarios. Da gusto bañarse en un mar de aguas canarias para regresar a casa y ver en abierto el derbi más canario y terminar la noche al calor del humor canario de nuestras series y programas, de esas cosas de canarios, de chacho, clipper, guagua y gofio -me parto de risa…-. Todo ello financiado por el 26 por ciento de los canarios en paro o tal vez por los millones que costará vaciar la montaña de Tindaya -esto sí que tiene gracia-.

Se me pudren el cerebro y el alma cada vez que veo estas cosas. La carcoma canaria es tan poderosa que lo menos grave que te puede pasar es que te deje indiferente mientras te vacía por dentro. Porque como te pares a pensar, entonces la mordedura duele. Y duele más ver que la epidemia se contagia y que Canarias se llena de infectados a los que les basta una dosis diaria de guagua y gofio para seguir respirando. Aumenta el número de seres vegetativos en el Archipiélago. Pero este titular no tiene mayor interés.

http://vagabundoperez.blogspot.com/

Vagabundo Pérez

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