Plantean abrir una fosa común por un caso de niños robados

niños robados

Cementerio de San Lázaro

Se investiga el caso de una madre a la que aseguraron que su hijo había nacido muerto

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Las Palmas ha revocado el archivo provisional de un caso de robo de bebés presuntamente consumado en 1977. La Sala ordena al juzgado instructor reanudar la investigación, planteando “analizar la posibilidad y viabilidad” de examinar una fosa común en el cementerio de San Lázaro, Las Palmas de Gran Canaria, en busca de huesos de recién nacido que permitan aclarar si verdaderamente el bebé que ahora se busca fue sepultado allí.

El eventual caso de robo de bebés fue denunciado por una hermana del niño supuestamente sustraído. Según esta, el bebé, de nombre Jesús, nació en una clínica de Las Palmas de Gran Canaria el 20 de junio de 1977.

Siempre según la denuncia, ese día, a las 8.30 horas, la madre de la declarante tuvo un parto múltiple y alumbró a una niña y a un niño. La niña se quedó al cuidado de su madre y al niño se lo llevaron, “a la par que se informaba a la familia que el mismo había nacido con el cordón umbilical alrededor de su cuello” y que tan circunstancia “le había provocado la fractura de la tráquea, y que, por tanto, debían atenderlo”.

En la mañana del 22 de junio, a los dos días -sigue la denuncia-, “se comunica el fallecimiento del menor” y se entrega al padre “una caja de cartón precintada en cuyo interior se le dice que está el cuerpo sin vida de su hijo”.

Seguidamente, el padre se dirige con esa caja al cementerio de San Lázaro de Las Palmas de Gran Canaria “donde le estaba esperando un monje, quien se hizo cargo de misma para finalmente dejarla dentro de una fosa común”.

Un posible caso de niños robados

En el auto que ordena reabrir la investigación, la Sala admite que es “consciente de la dificultad que entraña este tipo de investigaciones por la lejanía en el tiempo de los hechos denunciados” y la “opacidad con que se solían practicar operaciones de este tipo”, pero expone que es necesario “llevar a cabo cuantas actuaciones sean necesarias para el esclarecimiento de lo ocurrido”.

A juicio del Tribunal, en este proceso “existe base indicativa que nos lleva a valorar la posibilidad de que Jesús pudiera no haber fallecido a los dos días de nacer”.

Así, subraya la Sala que una diligencia de investigación que no cabe descartar y que “ha de llevarse a la práctica” es la de analizar “la posibilidad y viabilidad” de poder examinar la fosa común donde fue depositada la caja que supuestamente contenía el cuerpo sin vida del bebé, “y a tal fin revisar su interior para comprobar si existen restos que pudieran corresponderse con los de ración nacidos y, en caso afirmativo, extraer, si igualmente fuera posible, los correspondientes perfiles genéticos y cotejarlos con los de la familia del niño”.

El Ilustrador

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