Periodismo y principios éticos

Carlos Castañosa

Las filtraciones recién exhibidas como ostentoso trofeo por algunos medios de comunicación, donde  ofrecen   el diálogo  de  los pilotos del accidente de Spanair, grabado en el voice recorder, segundos previos a su fallecimiento, no tienen nada de alarde profesional ni brillante logro periodístico. Antes bien, estamos ante una presunta imprudencia temeraria con indicios de delito.

El derecho a la libertad de expresión – e información – no es ilimitado. Termina donde empiezan otros derechos humanos, con la misma entidad, y así contemplados en nuestra Carta Magna.

Si además, el artículo 14 del Reglamento Europeo.de Investigación de Accidentes, prohíbe taxativa y contundentemente la filtración y difusión de información reservada en exclusiva al procedimiento de investigación.

Si además, el Anexo 13 del Convenio de Chicago se expresa en los mismos términos.

Si además, la Ley de Seguridad Aérea, contempla la privacidad y declara como material reservado .cualquier contenido adscrito a la responsabilidad exclusiva de la  CIAIAC (Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil).

Por todo ello, en el aspecto legal,  encontramos  que cualquier desvío al respecto, como la obtención y publicación del voice recorder, supone una transgresión de las leyes. Y si la información se consigue  a partir de una fuente contaminada por el soborno, entonces el cariz de la maniobra tendrá más connotaciones, evidentemente inmorales.

En el terreno humanitario. Si además, se conculca el derecho a la privacidad de las personas fallecidas, sin que la información aporte ningún matiz positivo para la opinión pública, sino una exaltación del morbo y la crueldad de un agravio inhumano para los familiares de las víctimas.

Si además, se vulnera la confidencialidad imprescindible para una investigación que no puede verse contaminada por injerencias externas..

Si además, se atenta contra la Seguridad Aérea, porque la renuncia voluntaria de los tripulantes a su privacidad – son grabados todos sus movimientos, conversaciones, privadas y operativas – tiene como único objeto facilitar el análisis de todos los elementos que confluyen en el caso remoto de un accidente. Jamás debe ser motivo de exposición a la voracidad pública. Si los tripulantes no ven debidamente protegido su derecho a la privacidad  y a la protección de datos, al amparo de la LOPD, ¿se verán en la necesidad de impedir sus grabaciones, perjudicando así la Seguridad?

Por último, la AVJK5022, con Dª Pilar Vera al frente, con su lucha reivindicativa y la firmeza de  sus actividades, están haciendo mucho más por la Seguridad Aérea en este país que todos los Organismos Oficiales, Instituciones y responsables políticos que, con su desconocimiento, mediocridad  e ineficacia, no están capacitados para gestionar el futuro de un parámetro vital para la supervivencia de la  aviación comercial.

Todo mi respeto al recuerdo de las víctimas. Mi solidaridad y  apoyo incondicional a sus familiares;  ejemplo de honestidad y de valores morales.

Y también mi admiración y aplauso para una profesión pletórica de ideales y de vocación por informar, formar y entretener. El Periodismo, en el más amplio y sublime concepto de su doctrina deontológica, siempre saldrá indemne ante una exigua minoría cuyos intereses andan por derroteros demasiado mezquinos.

 

 

Carlos Castañosa

http://elrincondelbonzo.blogspot.com/

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