Otra vuelta de tuerca a las ‘bonificaciones’ de las tasas aéreas

Carlos Castañosa

Poco a poco empiezo a entenderlo… Según declaraciones de la delegada del Gobierno de Canarias «Ninguna aerolínea ha abandonado Canarias, como auguraba el Ejecutivo, tras desaparecer las bonificaciones a las tasas aeroportuarias [sic] (¿aeroportuarias?)… En estos dos primeros meses de 2012, las compañías aéreas, por el contrario, han incrementado sus rutas y frecuencias con las islas…»

Es deseable que esta información no entre en el contexto de enfrentamiento dialéctico entre dos posturas ideológicas que se contradicen y rebaten, en artículos de opinión o tertulias politizadas, sin aportar ningún dato técnico y sin más conocimiento que la mera intuición dictada por un deseo partidista.

Parece claro que las “tasas aeroportuarias” y las “bonificaciones” son conceptos completamente distintos, aunque se titule a unas con el nombre de las otras, contribuyendo así a la confusión, intencionada o no, de la opinión pública.

Las “tasas aeroportuarias” son las tarifas fijas, publicadas en la guía de AENA, por el uso de las instalaciones y servicios aeroportuarios,

Centrándonos en las “bonificaciones” intentaremos definirlas: “Son incentivos económicos de dinero público, sin cuantificar, (el oscurantismo sobre las cuantías, trámites y entidad de las empresas receptoras es total) mediante los que se pretende estimular la preferencia de algunas compañías aéreas extranjeras hacia Canarias, con el objetivo de incrementar la afluencia de turistas al archipiélago”.

Parece claro, según la declaración institucional de la señora Delegada, que el pretexto de favorecer el éxito turístico no tiene nada que ver con regalar dinero público a algunos empresarios extranjeros. Es evidente que la situación coyuntural, tanto por la precariedad geopolítica del norte de África como por los condicionantes económicos de los potenciales clientes, era incentivo suficiente para que tour operadores y compañías aéreas eligieran Canarias como destino preferente. Como ellos no son tontos, actuarán siempre según su propio interés. Hoy, seguro que no ofertarán demasiados destinos turísticos a Egipto o Túnez. Así se demuestra que aquí, rutas y frecuencias se hayan incrementado, en enero y febrero, después de suprimida una dádiva más que sospechosa. ¿Quién va a justificar ahora un despilfarro absurdo e innecesario que, además, se abanderó como una genialidad de gestión política y único motivo del éxito de una actualidad turística brillante, aunque coyuntural?

Reflexión especial merece, procurando que no se nos ponga cara de tontos, que con dinero de los ciudadanos se pague la mitad del billete a los pasajeros de “bajo coste” que vienen aquí, para que la compañía aérea pueda hacer mejor negocio. El “low cost” trae masivamente a turistas de mochila pequeña – no se admiten ni maletas medianas -, en lotes baratos de “todo incluido”. Así aparecen imágenes de nuestras playas y paseos marítimos con el pausado y numeroso desfile de personas gorditas y sonrosadas, flanqueadas por terrazas vacías de bares y restaurantes, ante la mirada apesadumbrada  de los empleados del establecimiento al borde de la quiebra. No parece que haya demasiado motivo de júbilo para lanzar campanas al sonsonete de que el turismo sea el “motor de nuestra economía”. Quizá lo sea para algún avispado operador foráneo.

Atención especial merece el Reglamente (CE) nº 868/2004 del Parlamento Europeo y el Consejo (21/04/2004) relativo a la protección contra las subvenciones y las prácticas tarifarias desleales.

Puede suponerse que el señor Soria haya accedido a un escenario en el que ha podido percatarse de la irregularidad, por llamarla de algún modo, que se estaba cometiendo a bombo y platillo. Es lógico que haya recibido alguna directiva de la CNC, (Comisión Nacional  de la Competencia) en el sentido de normalizar una praxis más que sospechosa, sin beneficio interno alguno, y por estar facilitando una  sangrante competencia desleal hacia un sector estratégico vital cual es la aviación comercial española, al día de hoy, discriminada en su propia casa, al borde del colapso irreversible, con la connivencia política, la corrupción empresarial de escandalosos emolumentos a directivos en compañías empobrecidas, y la torpeza gestora bien aprovechada por los espabilados de fuera que nos timan con espejitos y baratijas.

La transferencia de competencias para la autogestión aeroportuaria y un tour operador canario serían dos plumazos para dar viabilidad y credibilidad a todos los cuentos chinos que nos sueltan. ¿O no?…

 

 

http://elrincondelbonzo.blogspot.com/

 

 

Carlos Castañosa

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