Orgullo hispano

Orgullo hispanoEl privilegio de nacer donde yo hubiese escogido me convierte en elegido, afortunado y orgulloso por ser lo que quise ser.

No se trata del punto geográfico, sino de páginas de una historia; de la lengua común expandida como valiosa joya; del espíritu de unas tierras con denominación de origen, cuyos paisajes impregnan el alma de quien los disfruta al amanecer, se emociona al caer el sol, o los sueña desde lejos…

Los vínculos de la Historia entrelazados como madeja sin devanar, entre sombras y luces de héroes y villanos, gestas y rendiciones, guerras y abrazos, victorias y derrotas, apoyos y rechazo… son los mismos lazos que conforman las relaciones y afectos de una gran familia, donde a veces estalla el conflicto, en una comida o cena de celebración, pero al día siguiente, con la resaca, retorna la convivencia plácida del aceite embalsado.

Con el avance hacia la madurez definitiva de parientes y allegados, el sentido común y el uso de razón terminarán por imponer su reinado sobre pasiones desviadas, intereses particulares y radicalismos insalubres, para consolidar la legítima entidad que nos permita rescatar aquella hegemonía perdida.

Sin más esfuerzo que el dictado por la sangre bombeada desde corazones que laten al unísono, sin ánimo de competir con otras identidades, la bendición de un alma colectiva, macerada en el crisol de tantas razas, hará realidad un sueño entre las dos aguas de un duermevela, que necesita el toque de diana definitivo para poner en marcha el acto de inteligencia colectivo con el que aglutinar esfuerzos, pasiones, deseos, vocación, afectos, intereses, derechos y voluntades.

Nunca nadie dependió tanto de sí mismo como los propios familiares cercanos.

 

Carlos Castañosa

elrincondelbonzo.blogspot.com

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