Nueva ordenanza de terrazas en la capital grancanaria

ordenanza de terrazas

Calle de Triana

El nuevo texto garantiza que Las Palmas de Gran Canaria sea una ciudad más accesible e inclusiva

Tras escuchar las demandas y peticiones de las asociaciones vecinales, partidos políticos y empresarios, el pleno de Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha aprobado la nueva ordenanza de terradas de la capital. El objetivo de este texto es el de compatibilizar la actividad de las terrazas con el tránsito peatonal en las calles de las capital, para lo que ha sido necesario un proceso de adaptación a los cambios que se han producido en la ciudad durante los últimos años.

La nueva ordenanza de terrazas permite organizar mejor el espacio urbano

“Esta nueva ordenanza, que simplifica los trámites de la autorización de terrazas, nos va a permitir ordenar mejor el espacio urbano, conciliando la actividad comercial con la mejora de la circulación y la estancia de los ciudadanos, haciendo compatible el derecho al ocio con el derecho al descanso de los vecinos, y garantizando un aspecto como la accesibilidad que nosotros consideramos que es fundamental”, ha señalado el edil de Urbanismo, Javier Doreste.

Otra de las novedades que incluye el documento es la posibilidad de conceder licencias de terrazas con música a locales situados en lugares en los que no se ocasione molestias a los vecinos por ruidos, como polígonos industriales. La nueva ordenanza de terrazas señala que la administración municipal podrá autorizar la instalación de éstas, siempre y cuando se garantice la conciliación con el uso público, esencialmente la circulación y la estancia de los ciudadanos. En cualquier caso, la superficie de las terrazas no podrá superar en ningún caso el 50 % del espacio de uso público.

Las instalaciones de las terrazas se autorizarán anexas al bordillo de la acera correspondiente en el frente del local, y separadas de la fachada al menos a una distancia de 1,80 metros como mínimo, para garantizar el paso de peatones y personas con movilidad reducida. Los accesos a portales de los edificios deberán quedar totalmente libres, y tampoco se permite ningún elemento de terraza a menos de 1,50 metros del radio de una salida de emergencia.

Asimismo, se simplifica el proceso te tramitación de permisos y se introduce una vigencia máxima de cuatro años siempre y cuando se garantice el respeto paisajístico, la libre circulación de peatones y la visibilidad de as señales de tráfico.

 

 

El Ilustrador

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