Opiniones con los días contados

Andrés ChávezNo sólo ofende el hecho de que no sepa escribir pero se le permita la osadía de trabajar como ‘comunicador’. Es aún más ofensivo que de las cuatro oraciones gramaticalmente correctas que puede construir -partiendo de la sintaxis más elemental-, tres de ellas sólo sirvan para decir estupideces. Es Andrés Chávez, el hombre por encima del bien y del mal, que tan pronto informa de la actualidad desde su cama como escribe cuatro burradas sobre la presunta homosexualidad de Gandhi. Todo un visionario.

Recientemente he leído un artículo -por llamarlo de alguna manera- de ese amigo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife -y enemigo del sentido común- al que se le permite intervenir en diversos medios de comunicación insulares como si su opinión fuera a tener alguna trascendencia en el devenir político y social del Archipiélago. Por si no fuera suficiente este intrusismo hiriente en la inteligencia de oyentes y lectores, ahora también resulta que se dedica a la investigación histórica para revelarnos la supuesta homosexualidad de Gandhi con un artículo que lleva por título “Dios mío, hasta Gandhi era vasioleta”. Un título digno de sus limitaciones lingüísticas y de su estrechez mental, y muy en consonancia con el medio de comunicación que le permitió publicar semejante desfachatez.

Si lo único que tienes que aportar acerca de la vida de Gandhi son cuatro párrafos en los que ‘analizas’ un libro que no has leído y del que sólo conoces la parte más polémica, mejor dedícate a otra cosa. Porque para conversaciones de bar y comentarios de café y puro ya tenemos a los tertulianos de la tele. Y si aún tienes que recurrir al chiste fácil con ‘delicias’ de la oratoria tales como “después de aguantar las tarascadas del forzudo”, “a no ser que el soporte de su pompis fuese un colchoncillo relleno de vaselina” o “en estos tiempos en que ser maricón vale mil puntos en el currículo (¿lo cogen?)”, no puedo más que decir que te has quedado obsoleto y que deberías renovar tu repertorio y sacarlo del armario porque huele a naftalina.

Estimado Andrés Chávez, deja las investigaciones para los investigadores y el periodismo para los periodistas. Aunque si quieres seguir hablando de ‘pompis’, no estaría mal que hablaras también de ‘lameculos’.

http://www.eldia.es/2011-04-15/criterios/5-Dios-mio-Gandhi-era-vasioleta.htm

http://vagabundoperez.blogspot.com/

Vagabundo Pérez

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