Nueva Germania, un modelo de comunidad para el Nuevo Mundo

Nueva GermaniaPocas utopías a lo largo de la historia han tenido un carácter tan marcadamente racial como la que intentaron llevar a cabo Bernhard Föster y Elisabeth Föster-Nietzsche -hermana del filósofo- a finales del siglo XIX. La colonia alemana de Nueva Germania en Paraguay aspiraba a convertirse en el germen de un nuevo modelo de convivencia marcado por la supremacía de la raza aria, pero terminó en fracaso.

Después de mucho teorizar acerca de la pureza de la raza alemana y de su superioridad con respecto al resto de las razas del mundo, el antisemita Bernhard Föster decidió poner en marcha su particular “proyecto”: crear una ciudad en la selva paraguaya en la que los alemanes pudieran vivir como una comunidad independiente para luego extender este modelo de ciudades por el resto del mundo.

Föster no estuvo sólo en esta utopía. Le acompañaba su esposa, Elisabeth Föster-Nietzsche, la hermana del famoso filósofo Friedrich Wilhelm Nietzsche, que para muchos estudiosos fue la culpable de “distorsionar” las obras de su hermano dándoles el matiz antisemita que más tarde inspiraría parte de la doctrina hitleriana.

El caso es que Berhard y Elisabeth tenían, además de ideas comunes acerca de la pureza de la raza alemana y la necesidad de perpetuarla, el suficiente poder de convicción para hacer que catorce familias alemanas se trasladaran con ellos a una pequeña colonia de Paraguay a la que llamarían Nueva Germania. Y así, el 27 de agosto de 1887, día de la fundación, comenzó esta “aventura” abocada al fracaso.

El matrimonio Föster tenía la intención de crear un reducto germánico en territorio latinoamericano y absolutamente aislado de las influencias judías, con el fin de consolidar la pureza y superioridad de la raza aria. Éste tipo de ideas estaban ya en auge antes de que finalizara el siglo XIX y fueron muchos destacados alemanes los que las defendían, como el compositor Richard Wagner, cuya música se convirtió en un icono de la doctrina nazi. Föster negoció con el General Bernardino Caballero la adquisición de estas tierras y allí fundó su colonia, a unos 250 kilómetros de la ciudad de Asunción.

Sin embargo, los Föster no pudieron cumplir su propósito. En primer lugar, porque los alemanes no estaban acostumbrados al clima guaraní, por lo que empezaron a padecer enfermedades desconocidas para ellos. En segundo lugar, porque las comunicaciones eran pésimas, por lo que los traslados de material para la construcción de edificios no era nada sencilla. Tampoco hubo suerte con las cosechas y los intentos por mantener una producción propia con la que autoabastecerse fueron un fracaso.

Al borde de la desesperación al ver que su gran sueño había quedado convertido en poco más que una chapuza, Berhanrd Föster se suicida en San Bernardino, una de las primeras colonias alemanas en tierra  paraguaya, aunque las circunstancias de su muerte siguen siendo un tanto misteriosas. Su esposa se ve forzada a regresar a Alemania en 1893. Pero a pesar del fracaso del proyecto, Elisabeth supo defender con mucha perspicacia las razones por la que su esposo y ella habían puesto en marcha Nueva Germania, al otro lado del Atlántico. Las ideas que la hermana de Nietzsche esgrimía en las memorias de su estancia en Paraguay fueron verdaderamente convincentes, pero la realidad hablaba por sí sola: los colonos de la zona se habían integrado por completo en la cultura paraguaya y el mestizaje se había impuesto sobre la pureza de la raza aria. Actualmente el guaraní es el idioma predominante de la zona, seguido por el español. En alemán nunca llegó a ser la lengua oficial.

 

 

 

 

 

 

{backbutton}

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.