‘No hay justicia’

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‘No hay justicia’

Más de 130 organizaciones se manifestarán este fin de semana contra las polémicas resoluciones de los distintos estamentos judiciales

Ecologistas en Acción asegura que hasta ahora el estamento judicial es uno de los poderes del Estado que más está dificultando la defensa efectiva de los derechos sociales y a menudo se posiciona a favor de los sectores más poderosos y reaccionarios de la sociedad.

«En particular, en lo referido a la defensa judicial del medio ambiente, las organizaciones ambientales encuentran una gran cantidad de trabas para desarrollar su labor», explican los ecologistas.

Más de 130 organizaciones están convocando a la ciudadanía bajo el lema ‘No hay justicia’ el próximo sábado 15 de diciembre frente a la sede del Tribunal Supremo, en la Plaza Villa de París de Madrid.

Continuos escándalos en la justicia

El principal motivo de esta protesta son las diferentes y continuas resoluciones de los distintos estamentos judiciales, como el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional o el Tribunal Constitucional, «que son claramente percibidas como interpretaciones abusivas de la ley que generan una importante merma de los derechos civiles y políticos», indican desde Ecologistas en Acción.

«La lista de ejemplos es larga: La Manada, Castor, Palma Arena, Nóos, jóvenes de Altsasu, Valtònyc, Pablo Hasél… dejan la sensación de que se aplica un rasero distinto según a quién se juzga».

Pero lo que más le preocupa a los ecologistas son las dificultades que encuentra una organización de defensa de la naturaleza en poder llevar a cabo su principal función a través de los juzgados.

Entre otras trabas y dificultades, la organización señala las siguientes:

  • Las dificultades para el acceso a la justicia gratuita.
  • El riesgo de condenas en costas, que muchas veces se usan aparentemente como un castigo para desincentivar que organizaciones sin ánimo de lucro recurran ciertos casos.
  • Fianzas inasumibles.
  • Lentitud, que genera una gran indefensión y facilita la política de los hechos consumados.
  • Las sentencias en materia de medio ambiente muchas veces no se ejecutan.

Si a todo esto le sumamos la falta de sensibilidad ambiental de buena parte de la judicatura, o las dinámicas que con frecuencia hacen que los poderes económicos tengan más peso que el interés común en relación a un medio ambiente sano, no faltan motivos para apoyar la movilización.

 

El Ilustrador

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