‘No ha habido motivaciones políticas en la sentencia al juez Garzón’

Baltasar Garzón ha sido condenado a 11 años de inhabilitacion por ordenar las escuchas de internos en la cárcel con sus abogados.

El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Alfonso Alonso, ha recordado que el juez Baltazar Garzón, condenado por el Tribunal Supremo a  11 años de inhabilitacion por ordenar las escuchas en la cárcel a internos con sus abogados en el caso «Gürtel», tuvo una «participación importante» en la composición del Tribunal Supremo al aceptarse cinco recusaciones

Alonso ha señalado que «cuando el Tribunal Supremo condena por prevaricación lo hace analizando algo que es muy propio de la actividad del juez, que ellos conocen muy bien y, además, lo hacen por unanimidad». En su opinión, esta consideración es muy importante porque los jueces han actuado de forma contundente y unánimemente, sin posiciones discrepantes.

Para Alfonso Alonso «Garzón ha sido juzgado con todas las garantías, por la más alta magistratura y esta es la conclusión. Es evidente que Garzón no es cualquier juez, es mediático, con una carrera dilatada, que ha participado en procesos muy llamativos para la opinión pública». «No se ha juzgado eso en esta ocasión sino el hecho de que ordenara escuchas a los abogados de los cabecillas de la trama Gürtel en prisión», ha añadido. Y a juicio del Tribunal ha sido de manera arbitraria, sin indicios ni cobertura legal y estaba dañando el derecho de Defensa que tenían los imputados, afima el portavoz popular.

Por otro lado, el Secretario de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE, Antonio Hernando, ha manifestado sobre la sentencia el «acatamiento pleno» a la misma y el «máximo respeto» al Tribunal Supremo y a sus miembros, ha afirmado que la sentencia «va a causar conmoción en muchos ciudadanos que no entienden esta condena a un juez que ha sido castigo de terroristas, de la delincuencia organizada y de la corrupción».

Asimismo, el coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha señalado que «nos llama poderosamente la atención la celeridad del Supremo para condenar a un juez que persigue delitos de presunta corrupción mientras los presuntos corruptos todavía no se han sentado en el banquillo».

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *