Muere Bud Spencer a los 86 años

Bud Spencer

Bud Spencer

El actor italiano había participado como nadador en tres Juegos Olímpicos antes de convertirse en Bud Spencer

Será recordado en las historia del Cine como el inseparable compañero de Terence Hill en los spaghetti western de las décadas de los 70 y 80. Pero lo cierto es que antes de Bur Spencer su vida como Carlo Pedersoli también había sido muy emocionante.

Este italiano de dos metros de altura y unos 140 kilos de peso siempre aseguró que no había sido actor. Desde luego, su capacidad interpretativa nunca fue destacable, pero se convirtió en el referente de todo un género cinematográfico y conquistó la gran pantalla a mamaporros y con gesto impasible, que era un registro que dominaba.

La vida antes de Bud Spencer

Pero antes de lanzarse al cine y rodar decenas de películas haciendo de grandullón justiciero, Spencer tuvo una vida como Carlo Pedersoli, el nombre que le pusieron cuando nació en Nápoles en 1929. Comenzó a una edad muy temprana la carrera de Química (se le daban bien los estudios) pero tuvo que abandonarla para trasladarse con su familia a Sudamérica, donde residió varios años antes de regresar a Italia.

De vuelta a su país comenzó a entrenarse como nadador donde no tardaría en destacar por su velocidad. Medallas, campeonatos, los Juegos de Mediterráneo y finalmente tres Olimpiadas: Helsinki en el 52, Melbourne en el 56 y Roma en el 60. Fue en esta etapa cuando conoció a otro compañero, también nadador, que más tarde se convertiría en su pareja artística en la gran pantalla: Terence Hill.

El referente del spaghetti western

Se retira del deporte después de los Juegos Olímpicos de Roma y regresa a Sudamérica donde trabaja como operario en la construcción de la carretera Panamericana y vendiendo coches en Caracas. Para entonces Pedersoli ha aprendido ya seis idiomas y es un tipo grande, robusto y apuesto casado con María Amato, la que fuera su mujer desde 1960.

Fue el padre de ésta, productor cinematográfico, el que le recomendó el nombre artístico de Bud Spencer al inicio de su carrera cinematográfica. Lo de Bud le venía por su afición a la cerveza Budweiser. Lo de Spencer porque era fan del actor Spencer Tracy.

El destino y la casualidad quisieron que los papeles de Bud Spencer como mamporrero ganaran popularidad. Y cuando Terence Hill volvió a cruzarse en su vida la carrera cinematográfia de ambos se mantuvo en auge durante casi dos décadas. Todas compartían una misma temática y un mismo corte de guión, pero la violencia cómica con la que Spencer resolvía las injusticias del mundo lo convirtió en todo un referente de la generación de los 80.

En la tarde del 27 de junio el grandullón fallecía en un hospital de Roma rodeado de sus amigos y familiares. Según las declaraciones de su hijo su última palabra fue ‘gracias’.

 

 

El Ilustrador

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