Mucha vergüenza y demasiada indignación

Por la decepcionante actitud  de los ediles que ostentan el poder – ¿o quizá solo lo “detentan”? – en el consistorio capitalino.

En el Pleno del 30 de marzo se materializó con claridad  que los intereses políticos -los de algunos políticos- son ajenos a las necesidades, inquietudes y derechos de los ciudadanos.

En el punto 18º del orden del día se abordó el problema de la rehabilitación del Parque Cultural Viera y Clavijo a partir de una moción presentada por el Grupo Popular en la que se proponía una visita “protegida” de evaluación al interior de los recintos, a rendir por los representantes de todas las fuerzas políticas, el presidente del Colegio de Arquitectos, el Decano de Bellas Artes y la Asociación abajo firmante (“Por la Rehabilitación del Parque Cultural Viera y Clavijo”). Se trataba de inspeccionar el estado actual de los inmuebles y su contenido. Al mismo tiempo, por parte de los concejales del Grupo Mixto, se pidieron explicaciones de la fase en que se hallaba el “equipo de estudio”, cuya formación se acordó por unanimidad en el Pleno de 27/01/2012 como inicio de un plan de restauración que, además contemplaba la exigencia de responsabilidades al Gobierno de Canarias por incumplimiento del convenio de cesión, así como  la participación ciudadana de la Plataforma “Pro Parques y Jardines de Tenerife”. Se dio entonces, también por unanimidad, un plazo de tres meses para exigir responsabilidades al Ejecutivo. Ni un solo dedo se ha movido al respecto, ni tampoco se ha configurado dicho grupo de trabajo,  ni se ha coordinado relación alguna con la Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias, cuya titular, acaba de salir con la ocurrencia de proponer un “concurso de ideas”. Esta participación ciudadana, ofrecida sin ánimo de lucro,  también está siendo sistemáticamente rechazada sin explicación alguna.

Ante el flagrante incumplimiento de todo lo acordado, el concejal, Dámaso Arteaga, intentó justificarse con el  enorme esfuerzo de haber pintado el muro, de cómo se han  asfaltado ya los caminos (parches de piche), de retirar nueve toneladas de basura en los jardines (demasiado tiempo haciendo de vertedero), del gasto que suponía la iluminación nocturna, o la irresponsabilidad de un parque infantil en un entorno de alto riesgo porque todavía no se ha resuelto el asentamiento de okupas, y demás. ¡Ah! Y que el estado de los edificios era responsabilidad del Gobierno. Eso sí, los cien metros largos de grafitis en la C/ San Sebastián y las vallas publicitarias de la Plaza República Dominicana siguen intactos.

La concejala de Cultura hizo alarde de su desconocimiento sobre la situación actual. Habló de restaurar la escultura de Miró (algo le sonaba) y “El devorador de pájaros” (no le consta que está desaparecida). ¡Qué nivel!

Quedó manifiesta la ausencia total de voluntad política por parte de la coalición PSOE-CC, para intentar solucionar una situación vergonzosa que, como se expuso desde la bancada popular y con  las intervenciones del Grupo Mixto, ha puesto en entredicho la entidad cultural del  pueblo de Santa Cruz de Tenerife por la trascendencia que, a través de la redes sociales, está teniendo la difusión masiva de los testimonios gráficos, recogida de firmas  y comentarios escritos, sobre el deplorable abandono institucional de estos Bienes de Interés Cultural que son patrimonio del pueblo.

El rechazo a la moción, con la mano levantada del alcalde, su primer teniente y el resto de acólitos-ediles, es un símbolo de la escasa fiabilidad que ofrecen al ciudadano estos representantes de la voluntad popular que, una vez expresada en las urnas, hacen prevalecer sus intereses políticos por encima del bien común. Por no hablar de la deplorable  imagen institucional que refleja este maltrato a la cultura.

Es de lamentar, sobre todo, el menosprecio y rechazo sufridos por este movimiento ciudadano, cuya aportación es de  ideas y soluciones con las que proponer un plan de viabilidad, propuestas de financiación y el diseño de un proyecto de las fases que, paulatinamente, deben cumplimentarse para lograr el objetivo de rescate del antiguo esplendor cultural de un espacio privilegiado que vuelva a ser el motivo de orgullo que fue para esta maltratada ciudad.

Bien claro que esta actitud adversa no amilana a este movimiento, sino que verá reforzado el apoyo popular ante el desafuero oficial. Supone un revulsivo para dejarnos de contemplaciones  a la hora de la crítica. Situación que, dentro de las más estrictas normas de la educación y respeto a las instituciones, permite a esta plataforma el derecho a la libertad de expresión y poder llamar a cada persona o cosa por su nombre sin paliativos.

P.ej.: Si el Gobierno de Canarias, presuntamente ha delinquido por atentar contra el patrimonio histórico y cultural de Santa Cruz de Tenerife, por incumplimiento del convenio de cesión que le otorgó el Ayuntamiento, es obligación de este recabar y reclamar la compensación o indemnización pertinente y proporcionada a los daños y perjuicios inferidos a esta población. De no hacerlo así, el Consistorio se convierte, no solo en correligionario ideológico, sino  en encubridor y cómplice de una fechoría de la que ambos deberán responder ante la ciudadanía damnificada, que será en último caso, la que tenga que tomar las medidas adecuadas para ver resarcido el vergonzoso expolio patrimonial con el que se ha visto agraviada por  una perniciosa gestión política.

Desde esta asociación ciudadana, agradecemos entusiasmados a la Oposición el apoyo, la firmeza y sentido  común  que manifestaron en el Pleno, con criterio ético en  favor de la moción y la emocionante exposición de valores morales de cuya ausencia adoleció la bancada de enfrente: Ilmos. Señores: José Carlos Acha, Guillermo Gigou, José Manuel Corrales y Pedro Arcila. Gracias por sus brillantes intervenciones.

 

 

Ana Mendoza

Presidenta de la AsociaciónPor la Rehabilitación del Parque Cultural Viera y Clavijo”

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