Nuevos actos vandálicos en la montaña de Tindaya

montaña de Tindaya

Montaña de Tindaya

Acusan al Cabildo de Fuerteventura y al Gobierno de Canarias de la desprotección de la zona

La Coordinadora de la Montaña de Tindaya ha denuciado nuevamente actos vandálicos que afectan directamente a la zona arqueológica donde se encuentran los grabados podomorfos en la montaña de Tindaya.

Desde la asociación reiteran que en numerosas ocasiones se ha registrado, incluso con pruebas gráficas, la presencia de visitantes a la zona resaltando la carencia de vigilancia por parte de las Administraciones.

Sí se puede denuncia en la montaña de Tindaya

Por su parte, Sí se puede exige “una protección absoluta, integral y efectiva” a la Montaña de Tindaya y señala como responsable de los daños causados recientemente en la zona arqueológica “al incumplimiento o mal uso de sus competencias por parte del Cabildo de Fuerteventura, responsable de la protección legal de la montaña”.

Asimismo, acusan al Gobierno de Canarias de “incumplir con su obligación de proteger, en última instancia, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Archipiélago”, asegura el portavoz de la organización ecosocialista para asuntos culturales, José de León.

“Mientras se suceden los expolios, que amenazan con acabar con el importante patrimonio arqueológico de la montaña, estas dos instituciones, con CC a la cabeza, siguen con la aventura de la obra de Chillida”, destaca.

Máxima protección a la Montaña

Sí se puede insta al Gobierno de Canarias a otorgar la máxima protección a la Montaña, lo que implica hacer una nueva y más amplia delimitación del BIC bajo el que están aparentemente protegido los restos arqueológicos en estos momentos.

A juicio de la organización ecosocialista, el yacimiento que debe ser delimitado es la propia Montaña, y no solamente su cima, donde se encuentran los grabados. “La montaña, y en el caso de Tindaya parece más que evidente debido a su singularidad en el paisaje, es quien explica y da significado a la impresionante estación de grabados rupestres que alberga”, enfatiza el portavoz.

Para la organización ecosocialista, esta protección pasa necesariamente por la retirada del proyecto de la obra del escultor Eduardo Chillida, que además de la destrucción que conlleva, se ha convertido en la coartada para la desprotección que sufre Tindaya y para todo tipo de acciones especulativas en su entorno. Considera también imprescindible impulsar un proyecto alternativo que potencie sus valores propios y excepcionales.

 

 

El Ilustrador

 

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