‘Minions’

'Minions'

La fiebre amarilla invade las salas de cine.

Son pequeñitos, graciosos, adorables… Es difícil resistirse a ellos y los directores Pierre Coffin y Kyle BaldaGru, mi villano favorito y Gru 2– lo sabían. Por eso se arriesgaron con una precuela de la saga ‘Gru’ protagonizada por sus secundarios. El producto de esta genialidad es Minions.

La campaña de publicidad de esta película ha sido parte importante del juego: anuncios en televisión, divertidos tráilers en las salas de cine y centros comerciales empapelados con carteles, muñecos y juegos que han teñido de amarillo el ambiente. Sin duda, esto ha incrementado el éxito taquillero de la película, pero tanto por las fechas en las que estamos -pleno verano, con miles de niños de vacaciones- y el producto que se estaba poniendo a la venta -unos diminutos seres muy divertidos-, creo que Minions hubiera tenido una gran aceptación de cualquier manera.

La película narra la historia de estos seres desde su aparición en la Tierra hasta el crucial momento, a mediados de la década de los 60, en el que se encuentran en la difícil situación de tener que elegir a un nuevo villano al que servir. Durante siglos, los minions se han puesto a las órdenes de personajes un tanto malvados para ayudarles a que sus tropelías salieran adelante -y la verdad que no siempre con demasiado éxito-. Pero después de mucho tiempo sin un líder al que seguir, ‘la tribu’ se encuentra sola y desamparada.

Bob, Stuart y Kevin se encargarán de encontrar a un villano digno de sus servicios en una aventura que los llevará desde EE.UU hasta Reino Unido hasta cumplir con su cometido.

La película empieza y acaba con un ritmo muy alto: gags ingeniosos, una línea argumental bien definida y una perfecta integración con el contexto histórico que se demuestra en aspectos como la música o el vestuario escogidos. En un cierto punto de la proyección el ritmo se hace un poco más lento porque la película se limita a la acción y parece olvidarse de la parte más cómica, que es el verdadero reclamo de Minions. Pero en los minutos finales, no solo se vuelve a levantar sino que cierra el círculo de la saga minions con una buena justificación de lo que está por llegar.

Como decían en aquel mítico programa de televisión, ‘El mejor humor, el humor amarillo’.

 

 

Celina Ranz Santana

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