‘Midnight Special’

Midnight Special

Midnight Special

Descifrando qué somos en realidad

Cuando Roy (Michael Shannon: Poor Boy, Take Shleter) y su hijo de ocho años, Alton (Jaeden Lieberher: Aloha, St. Vincent) emprenden la huida, no sabemos muy bien hacia dónde se dirigen. En Midnight Special el destino es mucho más incierto de lo que dejan atrás: una secta religiosa que ve en Alton a una especie de mesías y un montón de organismos militares y civiles que consideran que el niño es un arma potencialmente peligrosa.

Por su parte Roy sólo ve a su hijo. Un niño desde luego muy especial. Pero un niño al fin y al cabo, aunque tenga una misión desconcertante.

Lo que hay detrás de Midnight Special

Lo que en apariencia parece una película de ciencia ficción cada vez adopta más tintes sociales. El porqué de la huida no parece claro hasta bien avanzada la película, prácticamente en el último tercio, cuando Alton parece tener una revelación.

No es que las cosas cambien demasiado a partir de este punto, pero al menos ya conocemos la urgencia de estar en un lugar y a una hora determinada. Es probable que al director de la película, Jeff Nichols (Mud, Take Shelter), le pareciera un motivo más que suficiente para justificar el rastro de tramas sin resolver que va dejando detrás a medida que Roy y Alton avanzan en su huida. Pero lo cierto es que son demasiadas incógnitas y cuando acaba la película esto acaba pasando factura.

Parece como si el espectador, al igual que sus protagonistas, estuvieran obligados a perder el interés por mirar hacia atrás. Al fin y al cabo, Midnight Special es una película sobre la búsqueda de un destino. Pero aunque los propósitos son buenos y la trama tiene su intriga, es una película que no te permite el lujo de analizar los detalles porque es en ellos donde el mensaje principal pierde fuerza.

Si no nos arriesgamos a desmontar el puzle y a buscar una justificación de por qué algunas piezas encajan y otras no, encontraremos en Midnight Special una propuesta interesante de ciencia ficción social que parece advertirnos de la necesidad de encontrar algo en lo que creer si queremos afrontar con entereza nuestro destino, sea cual sea.

Celina Ranz Santana

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