Lyman Frank Baum, de paseo por la tierra de Oz

Lyman Frank Braum“Los corazones nunca serán prácticos hasta que puedan hacerse irrompibles” – El Mago de Oz

Escribió novelas, cuentos y poemas con diversos pseudónimos, como hombre y como mujer y su legado literario superó incluso su fallecimiento: tras la muerte de Baum se encontraron escondidos en su casa varios manuscritos. Al parecer, uno de ellos ponía punto final a las aventuras en la tierra de Oz.

La adaptación cinematográfica de El Mago de Oz ha logrado que la obra literaria de Lyman Frank Baum sea conocida no solo entre sus lectores sino entre los amantes del cine, de todas las edades. Pero lo cierto es que sobre el mundo de Oz se escribieron 14 novelas, al menos las que se publicaron. Y es que, al parecer, entre los manuscritos encontrados en la casa del autor tras su fallecimiento, se descubrió que éste ya había pensado en un final para su mundo de fantasía.

Lyman Frank Baum nació en Chittenago –EE.UU- el 15 de mayo de 1856 en una familia con orígenes alemanes y escoceses-irlandeses. Hasta los 12 años fue educado en casa y tras pasar por el colegio sus padres decidieron que ingresara en una academia militar para ‘endurecer’ su carácter. Sin embargo, aquella capacidad de fantasear que caracterizaba a Baum no pudo ser destruida ni con dos años de dura disciplina militar, así que a su regreso a casa continuó inventando historias y, además, escribiéndolas.

Publicó algunas de sus creaciones en la prensa y se interesó por la vida de actor, aunque sus trabajos sobre el escenario nunca fueron tan significativos como los que más tarde desarrollaría como dramaturgo. A pesar de esto y de que emprendió otros proyectos de mayor éxito, Baum nunca se mantuvo apartado de los escenarios, ya fuera interpretando pequeños papeles o como autor de obras que le permitieron adquirir cierto éxito en este mundillo.

Pero sin duda, lo más relevante en la vida de este autor fue la creación de todo un universo literario al que decidió llamar Oz. La novela se publicó en 1900 con el título El maravilloso mundo del Mago de Oz, pero ha pasado a la historia con el título abreviado que se le dio primero para la representación teatral y posteriormente en la versión cinematográfica: El Mago de Oz. Los derechos de esta primera entrega los compartía Baum con Denslow, ilustrador de la obra con el que se había asociado ya desde otras publicaciones anteriores.

EL Mago de Oz, que fue un éxito de ventas entre los libros infantiles, se representó por primera vez en los escenarios de Chicago en 1902 y posteriormente fue representada en Broadway durante dos años consecutivos, para luego recorrer toda la geografía estadounidense hasta prácticamente el 1911. Dado el éxito cosechado por la historia, Metro Goldwyn Mayer decidió llevarla al cine a finales de la década de los 20, tras las primeras adaptaciones de 1910 y 1925, con Judy Garland como protagonista. Y ya en 1975 se rescató la versión como musical y la obra volvió a los escenarios de Broadway y con nuevas versiones, incluso en animación.

Las colaboraciones entre Baum y Denslow finalizaron con la segunda entrega de las historias de Oz, pero Baum continuó dando vida a este mundo imaginario. En muchas ocasiones el autor declaró que ya había puesto punto final al mundo de Oz  y se había dedicado a escribir historias en otros escenarios imaginarios, utilizando pseudónimos que le permitieran desvincularse de la popular novela. Pero estas otras obras nunca  alcanzaron el éxito comercial y la demanda popular que tuvieron las 14 novelas que se ambientaban en Oz.

Con todo, su último libro sobre este lugar, Glinda de Oz, fue publicado en 1920, un año antes de su muerte. Pero las fantásticas historias sobre este mundo han sido continuadas por otros autores como Ruth Plumly Thompson, que escribió casi un centenar de libros sobre este lugar imaginario.

Como dato curioso, parece ser que Baum decidió llamar así al mundo de Oz porque tenía un archivador con una etiqueta de ordenación alfabética en la que uno de los apartados estaba destinado a los documentos de la O a la Z.

 

 

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