Los sindicatos de enseñanza exigen una vuelta a clase con seguridad

Los trabajadores quieren volver al trabajo con criterios claros y pactados con los profesionales

UGT Canarias exige que se antepongan los criterios sanitarios a cualquier otra consideración para la reanudación de actividades en los centros educativos de Canarias

«Las propuestas anunciadas generan más dudas que certezas y seguimos a la espera de que las mismas sean detalladas», explican desde UGT recordando que se deben tomar las siguientes medidas:

  • Realización de pruebas diagnósticas de PCR a los trabajadores.
  • Tratamiento individualizado de cara a la actividad presencial, de las personas especialmente sensibles: diabéticos, con enfermedades cardiovasculares, hepáticas, renales o pulmonares crónicas, hipertensión, inmunodeficiencia, cáncer en fase de tratamiento activo, embarazo o personas mayores de 60 años.
  • Desinfección previa y medidas periódicas de limpieza general del centro.
  • Equipos de protección individual.
  • Limitar las horas presenciales en los centros y disminuir la ratio del alumnado.
  • Establecer protocolos de actuación con medidas concretas sobre distanciamiento, eliminación de residuos, qué hacer en caso de alumnado o personas trabajadoras con síntomas…

Por su parte, CC.OO. Canarias comparte que la vuelta a la actividad lectiva presencial se produzca en septiembre, «pero entendemos que las excepciones que se han regulado pueden dar pie a algunas CC.AA. a interpretarlas de forma abusiva».

En todo caso, para el sindicato las decisiones que finalmente se tomen tienen que estar presididas por la protección de la salud del profesorado, del alumnado y del personal de administración y servicios.

«Instamos a la Consejería de Educación a negociar con las organizaciones sindicales representativas un Plan Integral de Prevención frente al Covid-19 que contemple todas las medidas necesarias para garantizar la salud de todos», indican.

Vuelta a clase con seguridad

Para CC.OO. Canarias algunas de las medidas anunciadas por el Gobierno Central tienen más que ver con la conciliación que con la educación. «Especialmente llamativo resulta el caso de Educación Infantil, etapa en la que el Gobierno Estatal ha previsto que se acoja en los centros educativos al alumnado cuyos progenitores acrediten que tienen que trabajar presencialmente».

El sindicato asegura que se trata de una medida claramente orientada a la conciliación, que deja de lado el carácter educativo de la etapa, pero que además puede poner en riesgo la salud de profesorado, alumnado y personal de apoyo, ya que en esta etapa resultará especialmente complicado garantizar las medidas de protección para evitar el contagio. «Uso de mascarillas, higiene de las manos, evitación del contacto físico y mantenimiento de la distancia de seguridad, entre otras, son cuestiones difíciles de garantizar a esas edades».

En este sentido, CC.OO.  Canarias entiende que la vuelta del alumnado de los centros de Educación Especial no puede quedar sujeto exclusivamente a la voluntariedad de las familias, si previamente no ha existido una planificación y evaluación de la actividad que garantice una adecuada atención.

 

El Ilustrador

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.