Los Presupuestos del Estado 2010, más madera

La locomotora que necesita más madera para poder continuar su marcha una vez agotado el carbón del fogón, y esta madera es el propio tren, es un símil que puede representar en el momento actual, ya que la improvisación es el arma económica preferida de los dirigentes económicos, la situación en la política económica.
Al no existir una política económica sólida a largo plazo, se produce una huida hacia delante que inexorablemente por este camino nos llevará a la prolongación de la salida de la crisis.

Ahora se presentan los Presupuestos Generales para 2010, con un incremento tributario exagerado para quienes hemos de pagarlo, reducción en la política social, escasa reducción del gasto y un incremento de la deuda que puede llegar según las previsiones oficiales al 62,5% del PIB, para lo que será necesario emitir en 2010, 211.500 millones de euros en deuda pública, pero que serán aprobados con el apoyo de los grupos que rodean al timonel, sindicatos, partidos nacionalistas (¿qué hay de lo mío?) y entes locales.
Es evidente que la subida de impuestos puede servir para reducir el déficit, si no se gasta más, pero tendrá un impacto limitado y el resultado neto no será beneficioso para la economía.
Recordemos como fueron presentados los presupuestos para 2009:
–    “austeros para hacer frente a la crisis económica.
–    “Priorizan la recuperación
–    “Protegen  a los más débiles”.
Sin embargo hemos tenido el mayor déficit público (posiblemente llegue al 12% a fin de año) y la mayor deuda pública. Estos presupuestos no han sido austeros ni han priorizado la recuperación.
Con la misma letanía se presentan ahora los presupuestos para 2010, que han sido presentados oficialmente como:
–    “los más austeros: esfuerzo de contención del gasto sin precedentes.
–    Priorizan el cambio del modelo productivo (infraestructuras, educación)”
–    Mantienen la protección social.
Pero estos presupuestos tampoco son austeros al crecer el gasto público estatal no financiero en un 17,3% respecto de 2009 y no priorizan cambio de modelo productivo alguno.Oficina de empleo
Todo ello lo hace en base a la previsión expuesta en el cuadro macroeconómico con un incremento del PIB respecto de 2009 desde el -3,6 hasta el -03 lo que oficialmente debe suponer un incremento en el consumo final de hogares, bienes de equipo y construcción, y un gran incremento en las exportaciones e importaciones junto a un incremento del empleo y de la productividad. En las previsiones del cuadro macroeconómico han debido de incluirse los efectos de las subidas incluidas: del tipo de gravamen de las rentas del ahorro del 18% al 19% para los primeros 6.000 euros y el resto al 21%, (se estima recaudar 800 millones de euros); la del tipo general del IVA del 16% al 18% del tipo reducido del 7% al 8% (se estima recaudar 5.150 millones de euros); y la eliminación de la deducción de 400 euros en el IRPF (se estima recaudar 5.700 millones de euros)  y la bajada de 5 puntos en el Impuesto de Sociedades para las Pymes con menos de 25 trabajadores e ingresos de menos de 5 millones de euros cuando se mantengan o creen empleo (del 25% al 10%), también para los autónomos (se estima dejar de recaudar 700 millones de euros). El total estimado es de 10.950 millones de  euros.
Vemos pues que el capricho de las elecciones generales, 5.700 millones de euros, ahora eliminado, es la recaudación más importante superior incluso a la estimada por el incremento del IVA, que sin embargo no va a tener un gran impacto en la reducción del déficit público. Pero el efecto amplificador va a contraer el consumo cuando es más necesario. Por otra parte se reduce el presupuesto destinado a educación. El aumento de la calidad de la enseñanza es primordial en la ayuda a la salida de la crisis. El futuro debe pasar por una gran contención del gasto público fundamentalmente en la disminución del número de empleados públicos y reducción de secciones superfluas que debe llegar al 15% del presupuesto. Todo lo demás es más madera.

 

José Manuel Adán Carmona
Economista e Inspector de Finanzas del Estado

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